En el mismo período se gastó en comprar petróleo U$S 269 millones

Entre enero y mayo se importó energía por U$S 7,7 millones

La importación de energía, proveniente de Argentina y Brasil, está cubriendo gran parte de las necesidades del país, mientras se mantienen inactivas las represas hidroeléctricas, acumulando agua para lograr incrementar el abastecimiento en julio y agosto, fechas de mayor demanda. Precisamente para agosto está prevista una revisión de las tarifas, no descartándose un incremento adicional de 4%, al de la suba que rige desde este mes. Otro componente base para la producción del país, el petróleo, también ha llevado a la salida de mayor cantidad de divisas.

El crudo se mantiene inestable y ayer los precios se recuperaron parcialmente, ante la subida de los precios de la gasolina, sostenidos por problemas en refinerías en el Golfo de México. El barril de crudo de referencia (light sweet crude) para entrega en julio, contrato que expiró al cierre, ganó 48 centavos a U$S 38,11, recordándose que el lunes había caído U$S 1,12 a U$S 37,63.

Tal volatilidad en los precios está incidiendo de manera importante en la balanza comercial.

Entre enero y mayo de 2003, por concepto de importación de petróleo se pagaron U$S 142 millones, mientras que en igual período de este año se llegó a U$S 269 millones, lo cual significa un incremento de 89% en los gastos en los cuales ha incurrido Ancap. Esta diferencia de U$S 127 millones está siendo absorbida por un aumento en el precio de los combustibles (enero y marzo), aunque el precio de referencia de Ancap para el barril de petróleo (U$S 36,25) dista del rango de U$S 37 a U$S 38 con que ha cotizado el crudo West Texas (de referencia) en las últimas semanas.

Esto lleva a pensar que de mantenerse esta situación y si los precios en lo que restan de junio y principios de julio no se estabilizan por debajo de U$S 37, existirá una corrección al alza en los precios de los combustibles durante el próximo mes o agosto.

Ingreso de alimentos

En un informe sobre importaciones dado a conocer ayer por el Banco Central se puede observar un incremento general de 41,8% para el período enero-mayo, con respecto a igual lapso del año anterior.

Las importaciones han totalizado U$S 1.114 millones contra U$S 786 millones, marcando un incremento de U$S 398 millones.

Si a esto se le quita el sobrecosto por petróleo y energía eléctrica (-U$S 87 millones), el incremento de U$S 311 millones se divide fundamentalmente entre bienes intermedios y bienes de capital.

Con respecto a los primeros los suministros para la industria han subido de manera importante (+ 40%) impulsado por la industria exportadora.

Por otra parte cayeron las importaciones de la compra de alimentos y bebidas para la fabricación de productos terminados, mientras que se incrementa la importación de alimentos para el consumidor final.

Una muestra más de que nuevamente se está registrando un proceso de importación de bienes para el consumo, en detrimento de aquellos producidos a nivel interno.

En este sentido también destacamos una mayor importación de automotores y de bienes duraderos, tales como electrodomésticos. En maquinaria y equipamiento, la actividad privada es la gran impulsora.

La importación de maquinaria terminó el quinto mes del año en U$S 92 millones contra U$S 42 millones de igual lapso del año pasado.

Se debe tener en cuenta el surgimiento de nuevos emprendimientos empresariales en especial en el interior del país. *

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