Las bolsas de AL se mantuvieron en guardia a la espera de la suba de las tasas
Las alzas de la semana financiera fueron comandadas en la región por el índice argentino Merval, que cerró en 951,17 puntos con una subida de 4,55 por ciento, la más alta en 30 días y un avance semanal de 7,43 por ciento.
En medio de mejores perspectivas macroeconómicas, el parqué porteño fue impulsado por el fin del período de ejercicio de opciones, que mantenían en ascuas el mercado argentino.
Al contrario de las acciones, que son inversiones efectivas, las opciones son contratos a futuro, basados en especulaciones sobre perspectivas económicas y sectoriales.
El mercado argentino tendrá en el festivo nacional del lunes una tregua para saber si sostiene los avances o sigue el pesimismo de los vecinos.
El índice principal de la Bolsa Mexicana ascendió el viernes 49,06 puntos, un 0,48 por ciento, hasta 10.224,39 unidades, de modo que ganó en la semana una décima, 0,1 por ciento.
El mercado mexicano sigue con los nervios de punta por una próxima decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de elevar los tipos de interés, lo que podría provocar un éxodo de fondos desde los mercados emergentes.
En los mercados internacionales hay consenso de que la autoridad monetaria estadounidense elevará los tipos de interés en torno a un cuarto de punto porcentual, desde el actual nivel de uno por ciento anual, el menor desde 1958.
La decisión de la «Fed» es esperada entre el 29 y el 30 de junio, pero según operadores, los mercados ya han descontado los efectos de una subida. El propio secretario del Tesoro de Estados Unidos, Alan Greenspan, trató de llamar a la calma al asegurar que alza será moderada y gradual, aunque muy firme en la estrategia contra la inflación.
Pero esa alza, según analistas, estimulará la salida de capitales desde mercados emergentes como los latinoamericanos, lo que debilitaría la moneda de esos países y también forzará la subida de los tipos de interés internos, lo que a su vez desalienta la renta variable y las esperanzas de crecimiento.
Una clara señal en este sentido fue enviada por Brasil esta semana, cuando el Banco Central decidió mantener estable en 16 por ciento anual la tasa de interés mínima referencial.
Esa política, orientada a frenar gastos, crédito y consumo para dominar la inflación, ha puesto en riesgo una incipiente recuperación económica ya en marcha, según analistas.
Un aumento de los precios de la gasolina de la estatal Petrobras, anunciado esta semana debido al sostenido alto precio del petróleo y una moderada alza del dólar mantienen viva la amenaza de la inflación en Brasil.
Ese cuadro, ligado al escenario internacional, mantendrá los mercados brasileños en territorio plano en los próximos días y afectará a los vecinos suramericanos.
El índice brasileño Ibovespa cerró el viernes en 20.333 puntos, con una variación de apenas 0,01 por ciento respecto a la sesión anterior y con un débil volumen de negocios. La semana próxima el gobierno brasileño tratará de contornear el desencuentro en torno al salario mínimo, lo que pondrá a prueba su capacidad política de negociar con la oposición para mantener su estrategia de austeridad fiscal.
En el terreno internacional y mientras se espera la decisión de la «Fed», el petróleo marcará otra vez la pauta en las grandes bolsas y se reflejará en las pequeñas. Los precios del crudo volvieron el viernes a su mayor cotización en dos semanas tras nuevos atentados en Irak y temores en Arabia Saudita por el asesinato de un rehén estadounidense. *
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