Productores rurales de Durazno y Florida aportan soluciones desde un libro

El Grupo Gremial Florida Norte tuvo sus inicios en los conflictivos y duros momentos de la aftosa y la depresión económica nacional, épocas de cortes de ruta y marchas a caballo a la capital, de protestas por las ciudades regalando leche y de duros cuestionamientos a los legisladores nacionales.

Hoy ese grupo acaba de editar un ensayo que ha sido publicado con el título «Una mirada en perspectiva» bajo los auspicios de la Federación Rural y que lleva como subtítulo «Bases de discusión desde el gremio rural hacia un país productivo y solidario», analizando aspectos sociales, culturales, productivos y económicos del campo y su gente.

Pero no todo es análisis, porque al final del libro los autores proponen «tratar de generar consenso para que se provea de recursos al actual Instituto Nacional de Colonización, como la mejorable y a la vez mejor alternativa legal actual.

Tratar de crear una institución a modo de las Safer francesas, adaptadas a nuestra idiosincrasia, nuestras necesidades y a nuestro marco constitucional.

Tratar de generar consenso para que se efectivice una verdadera descentralización, como freno a desigualdades de oportunidades entre connacionales.

Tratar de generar una reforma educativa que abarque y respete las diferentes pautas culturales regionales, apuntando a una gran cultura nacional.

Propiciar una reforma constitucional en la que se prohíba la nueva adquisición de tierras por sociedades anónimas innominadas, como también por extranjeros no residentes».

Dicen los paisanos comprometidos que dicho trabajo de 280 páginas no pretende ser «la verdad para el gremialismo rural en general, ni tan siquiera para la Federación Rural en particular, sino solamente un humilde punto de partida para un análisis de nuestro rol como gremialistas».

Agregan que tratan de «hincarle el diente con la mayor rigurosidad analítica posible a la temática que consideramos básica para nuestra formación y con una total apertura para su discusión y corrección. Creemos pertinente también remarcar que la problemática es abarcativa de más temas que los incluidos en el presente trabajo, pudiéndole sumársele otros a fin de enriquecerlo».

Asimismo el libro y sus hacedores se plantean números fríos y crudos en la misma proporción: en el año 1970 el número de establecimientos en Uruguay ascendía a 77.163, y en el 2000 eran tan solo 57.131, aproximadamente unas 22.000 explotaciones menos.

Ese acceso a la tierra tan cuestionado por propios y el cual se vuelve tan elástico para los ajenos (en especial con la compra de campos para la plantación de soja en el último año) también es motivo de exposición y análisis.

 

Sobre discusiones

El trabajo fue elaborado, de acuerdo a las explicaciones vertidas en el lanzamiento dirigido desde el Congreso de la Federación Rural, con la creación de «ámbitos de discusión para hacerlo y por ello convocamos a todos los actores sociales para la acción». Por sus páginas surgen ideas como las que expresan «que obstaculiza el poder de cambio en la sociedad donde uno de ellos es que los objetivos económicos están en desmedro de lo ético y lo humano. La educación también se trata desde que en el año 1999 se cerraron escuelas rurales y nos preguntamos qué influía, es un aspecto donde se nota la política neoliberal, donde se entiende que en vez de seres humanos somos capital humano, seres que deben servir para competir. Eso nos llevó a estudiar la reforma educativa impuesta por capitales del FMI y del BID». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje