El Instituto Cuesta Duarte dio a conocer su Informe de Coyuntura 2003-2004

El país ha vivido un retroceso de 15 años en materia de inversión

En su análisis del sector productivo, el Informe señala que durante el año 2003 el producto interno bruto creció 2,5% revirtiendo la tendencia decreciente registrada durante los cuatro años previos en los cuales sufrió una caída acumulada de 17,7%. Esto implica que el nivel del producto interno bruto es similar al del año 1993 (10 años de retraso).

La recuperación estuvo impulsada por las exportaciones que crecieron 4,1% durante el año pasado, mientras que la demanda interna tanto de consumo como inversión sigue comprimida.

Cae el gasto de consumo de los hogares (-1%) y cae la inversión en bienes de capital fijo (formación bruta de capital fijo), llegando su nivel a ser similar al de 1987, es decir un retroceso en materia de inversión de más de 15 años.

Desde el punto sectorial crece el agro y la agroindustria exportadora lo que muestra el fuerte perfil primario del crecimiento y su escaso impacto multiplicador sobre el resto de los sectores.

 

El mercado de trabajo

Daniel Olesker, director del Instituto, afirmó que la crisis provocó un crecimiento en 100 mil personas de los desempleados en un contexto en el cual debe sumarse el deterioro de las condiciones de trabajo que implicó un empleo precario que abarca al 52% de los trabajadores del sector privado. En consecuencia, la mitad de la población ocupada en el país entraba en la clasificación de precaria, informal o subempleada o directamente no tiene empleo.

Y ahora comienza la recuperación y el mero restablecimiento de la senda de crecimiento, pero no se garantiza mayores oportunidades ni mejores empleos.

 

Salarios e ingresos

Los salarios han caído en un orden del 25% durante la crisis y en estos meses de crecimiento siguen cayendo.

Durante la crisis del año 2002 la reducción de ingresos de los hogares fue de 23,8% en Montevideo y 21,8% en el Interior Urbano. En el año 2003, siguieron cayendo en 4,3% en la capital y 1,7% en el resto del país urbano.

 

Deuda pública

A sólo siete meses del canje de la deuda, poco se ha solucionado y la carga de la deuda sigue siendo un factor central

Actualmente la tasa de interés internacional está al nivel más bajo en 50 años. Por lo tanto U$S 5.624 millones (45,2%) que está pagando un interés variable va a aumentar en el corto plazo. Por cada punto de aumento de la tasa de interés internacional, la factura de la deuda pública por este concepto aumentará aproximadamente U$S 56 millones.

En cuanto al sistema financiero va dando señales de una paulatina recuperación, que se expresa en un lento crecimiento de los depósitos, en el descenso de la tasa de interés y en los intentos de reactivar el crédito que durante el 2003 continuó la tendencia descendente hacia el sector privado. Respecto a las tasas de interés durante el año pasado se dio un descenso de las tasas de interés, las cuales sin embargo siguen en términos de tasas al crédito extremadamente altas, con promedio en pesos 41% con niveles de inflación de 10%.

 

El sector público

Finalmente en relación al sector público su déficit es de 335 millones de dólares que equivale al 3% del PBI.

A pesar de la reducción de gasto que afectó especialmente le gasto social y la inversión así como los salarios públicos, el déficit persistió por la situación financiera del país, dado que los intereses de la deuda pública fueron el año 2003 de 657 millones de dólares.

Si analizamos ahora los ingresos, muestran un aumento de la recaudación. Ello fue el resultado de un proceso conjunto de aumento de la presión fiscal del gobierno y aumento de la recaudación de los impuestos al consumo. Es decir mucho más por la política fiscal que por el crecimiento económico.

«Todo esto reafirma que estamos antes un proceso de recuperación económica que, partiendo de una profunda crisis, la mejora revierte muy parcialmente las pérdidas y se transforma en un crecimiento para pocos, un crecimiento vulnerable, concentrador y excluyente» afirmó el economista.

«Es vulnerable porque depende muy relevantemente de condiciones externas. Es concentrador pues está basado casi exclusivamente en exportaciones y dentro de ellas de primera transformación y por ende de bajo valor agregado.

Es excluyente porque su efecto sobre el empleo es muy bajo y al mismo tiempo el empleo que se está creando en estas empresas (frigoríficos, arroceras, forestales, servicio doméstico, comercio, restaurantes) son de muy bajo nivel, con salarios que promedian entre 1.800 y 2.500 pesos en condiciones de trabajo, horario, protección social y laboral muy precaria. *

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