Nueva caída en abril del poder adquisitivo de los salarios
Una nueva caída en el poder adquisitivo de los salarios echa por tierra «las buenas noticias en materia económica» con las que el gobierno ha comenzado en los últimos tiempos a bombardear a la población. Los datos que proporciona el INE son ilevantables y por ello se constata que en el sector privado se produjo en abril una involución del salario real (aumentos nominales menos inflación) de 1,09%, mientras que en el sector público la caída fue del 1,03%. La pérdida de poder adquisitivo desde mayo de 2003 a abril de 2004 (últimos 12 meses) fue de 2,87% en el sector privado, mientras que en el sector público se constató una ganancia de 1,11%.
Esta línea de depauperación para los asalariados es concordante con las recientes cifras proporcionadas por el propio INE en el sentido de que el número de personas que viven en la pobreza se ha duplicado en el país.
Los salarios nominales crecieron 0,16% durante abril, correspondiendo 0,14% al sector público y 0,18% al sector privado, mientras que la inflación de ese período fue de 1,23% por lo que el resultado es negativo.
Por lo demás, las propias declaraciones en esta edición del presidente del BCU, Julio de Brun (ver pág. 12) sobre la creciente inflación no presagian ninguna mejora en este proceso de pérdida de poder adquisitivo para las cifras correspondientes a mayo, ya que si no hay aumentos salariales significativos, el salario continuará cayendo.
Durante 2002, año de la peor crisis económica del país, los salarios acumularon una depreciación de 19,49%, y en 2003 la caída fue de 3,39% con relación al año anterior por lo que el poder adquisitivo lleva ya tres años consecutivos perdiendo pie sin que se perciban esfuerzos serios por parte del gobierno para detener este proceso.
Sube el riesgo país
Con respecto al riesgo país las noticias tampoco son buenas ya que se ha generalizado una fuga de capitales especulativos propietarios de bonos ante el anuncio de que el Banco Central de EEUU iba a subir sus tasas. Si a ello agregamos la crisis petrolera que genera inquietud e incertidumbre, sobre todo en los países subdesarrollados, tenemos como resultado un aumento en la tasa de riesgo país.
Al cerrar mayo se constató un aumento a 682 puntos básicos, lo cual significa un 5,9% más que al 30 de abril cuando estaba en 644 puntos básicos.
A principios de año otro era el panorama con 624 puntos básicos. La suba en cuatro meses ha sido del orden del 9,29%. *
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