Alfie se lamenta de que los empleados públicos cobren con 24 horas de atraso
Esto es debido a las medidas gremiales tomadas en la cámara compensadora de cheques (clearing bancario). En ese lugar se realiza el intercambio de cheques entre las instituciones, valiéndose de esta manera de los depósitos efectuados con estos documentos. No obstante, fuentes de AEBU señalaron que el viernes pasado el clearing funcionó normalmente y no se esperaba para la noche de ayer nuevos paros en ese sector de la actividad bancaria.
Alfie dijo que por las medidas gremiales «no hay dinero» en las cuentas de las unidades ejecutoras, lo que lleva a que quizás los pagos de los salarios a los empleados públicos (que cobran el 1 de cada mes) se vean retrasados en 24 horas.
Pero también el ministro reconoció que los pagos se podrían realizar hoy, aunque a última hora.
Alfie no dudó ayer en asegurar que el pago de las pasividades también corre peligro, si se siguen tomando las medidas de paro dentro del clearing bancario.
Tal posibilidad había sido desestimada ayer por AEBU.
Para el ministro de Economía, que los paros afectaran el pago de los 250 mil empleados públicos es la primera vez «en muchos años» que sucede y no ocurrió ni durante al crisis financiera de 2002.
Alfie dijo que un grupo de 250 mil empleados públicos y 700 mil pasivos serán afectados por un sector gremial que actúa de manera corporativa.
En al pasada jornada corrían rumores de que la actividad de la cámara compensadora podría declararse esencial.
Nueva citación
En la pasada jornada se informó que el Banco Central realizará una nueva citación a los empleados de los fondos de liquidación que fueron convocados a presentarse a trabajar y no lo hicieron.
Estos son 18 en total y formaban parte de la plantilla de 238 funcionarios que tenían las entidades liquidadoras de los bancos Comercial, Caja Obrera y Montevideo.
La convocatoria se constituyó en un tremendo fracaso para el Banco Central, que tan sólo logró que se presentara uno de los funcionarios.
Según fuentes del BCU, la segunda convocatoria será la última y si no se presentan pasarán a integrar la lista de despedidos.
Fuentes financieras estiman que será difícil que el BCU pueda llevar adelante la liquidación sin la concurrencia de los funcionarios que han venido participando en la misma. *
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