Expertos ingleses hablaron sobre los procesos de privatización

"En Gran Bretaña vendimos todo muy rápido y muy barato"

Peter Stanton-Ife y Gareth Davies relataron las experiencias, con sus éxitos y fracasos, durante el período de privatizaciones emprendido en la era de la primera ministra Margaret Tacher.

Stanton-Ife reconoció que en la primera etapa de esos procesos privatizadores se vendieron muchos activos demasiado rápido lo que llevó a la pérdida de empleos.

No obstante indicó que en el caso del servicio del agua potable, había insuficientes inversiones por parte del gobierno y recibía subsidios, y tras su privatización pasó a ganar al empresa. Pero recordó que se debió despedir un número importante de empleados. Para Stanton-Ife la venta de los «activos familiares» (empresas estatales) no es siempre sensata y en el caso de Gran Bretaña sentenció: «Vendimos todo muy rápido y muy barato».

Tanto Stanton-Ife como Davies se refirieron largamente a la situación en que quedan los empleados cuando una empresa es privatizada. En este sentido y ante una pregunta de por qué muchos funcionarios estatales que pasaron a ser privados, quedaron conformes tras ese cambio, respondieron que «hicimos que las asociaciones (o sea empresas con capital mixto) funcionaran con los consecuentes resultados».

Destacaron que siempre que se da un caso así, los trabajadores deben ver a quién se elige como nuevo patrón y en el caso de que se produzcan despidos, se deben pagar compensaciones adecuadas, muchos mejores que las que podría pagar el Estado.

«Los trabajadores más importantes nunca se despiden y los nuevos dueños de las empresas deben trasmitirles confianza, como pagarles a tiempo» según los expertos ingleses. Recordaron que cuando una persona es empleado público recibe un aumento salarial en un período de tiempo muy extenso. En cambio en el ámbito privado, se dan posibilidades diferentes, como el ascender dentro de la empresa. A pesar de estas consideraciones indicaron que el sector público se debe cambiar para que la gente tenga más entusiasmo a la hora de trabajar para el Estado. Otro aspecto señalado por ambos especialistas se refirió al movimiento sindical. La experiencia inglesa muestra que al achicarse el sector público, algo similar pasa con los sindicatos. Por eso éstos «deben hacer mucho ruido aunque sean muy pocos sus miembros, en una lucha por poder sobrevivir».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje