
En su reporte anual 2003 a los accionistas, conocidos dÃas atrás, los directivos indican que “la CompañÃa mantuvo intereses financieros en la Fábrica Uruguaya de Neumáticos SA (Funsa), una fábrica de neumáticos localizada en Uruguay, América del Sur”. Explica en este punto en particular, que durante 2002, Funsa detuvo la producción de neumáticos, mientras los planes de reorganización fueron afectados por las condiciones económicas del paÃs, los problemas sociales y la inquietud surgida por el futuro ante la crisis suscitada precisamente en 2002.
Por consiguiente, Titán registró en sus estados contables una pérdida de U$S 9.6 millones por su inversión en Funsa. Este registro se efectuó en el Estado Contable del tercer cuatrimestre de 2002, clasificando el gasto dentro del Ãtem “Pérdida en inversiones”.
En 2001 las pérdidas de Funsa fueron de U$S 30,6 millones lo cual sumado al resultado negativo de los dos primeros meses de 2002, llevó el total a U$S 35 millones. En febrero la empresa se presentó a concordato con deudas bancarias por 12 millones de dólares.
Los trabajadores de Funsa insisten con que el remate no se debe llevar a cabo el próximo 7 de mayo. Funsa ingresó en 2002 en un concordato y después pasó a la liquidación judicial.
Según se anunció en esta jornada el gremio de los trabajadores de Funsa presentarán ante la jueza Cristina Crespo (jueza de concurso) un escrito solicitando la suspensión del remate.
Dentro de los fundamentos del pedido de suspensión se encuentra que en la propaganda que se hace sobre el remate. Los trabajadores están preocupados porque por lo menos hay una máquina que no ingresa a la subasta y que el Banco República (principal acreedor) piensa vender por separado, pero sin esa máquina no hay posibilidades de seguir adelante con la producción de cubiertas radiales de autos y camionetas.
También en la publicidad se ha denunciado que hay fotos de máquinas que no son las embargadas por el BROU (que propicia el remate), y sà embargadas por los trabajadores.
El gremio de los trabajadores de Funsa, junto a un grupo de inversores uruguayos que están bregando por reabrir la planta, han intentado postergar ese remate.
En una lÃnea similar estarÃan el presidente Jorge Batlle y el ministro de Industria, José Villar, pero por ahora el BROU sigue adelante con sus planes de subastar, y por lo menos habrÃa un interesado: la multinacional Pirelli.
Los trabajadores advierten que los futuros inversores deben de saber a quién pertenece el 30% de la maquinaria (los obreros), qué créditos laborales hay y qué monto de las de nominadas “horas solidarias” van a tener que pagar. Estás “horas solidarias” son las trabajadas para el mantenimiento de la planta tras su cierre.
Según se sabe el BROU aceptó la oferta económica de un grupo de inversores uruguayos que están interesados en retomar la actividad de la planta, en base a una fórmula que se presentó con la participación del ministro de Industria, el sindicato y los propios empresarios.
Estos el pagarÃan al banco U$S 1,5 millones, deuda generada por garantÃas de prendas e hipotecas sobre maquinarias y edificios. Pero el remate igual se llevarÃa a cabo porque no existe aún una decisión oficial para suspenderlo. El tema se presenta por demás complejo, porque también se ha señalado que aún con la aceptación de la oferta por parte del BROU el remate igual se debe llevar a cabo.
Este grupo uruguayo cuenta con el apoyo del gremio, el cual tiene gran parte de la maquinaria embargada, debido a los créditos laborales, y además las 85.000 horas de trabajo puestas en el mantenimiento.
O sea, si no lo compra el grupo inversor uruguayo, y sà Pirelli, la multinacional se podrÃa enfrentar a una serie de problemas.
El próximo 5 de mayo se cumple un año desde que precisamente se autorizara por parte de la Justicia a los trabajadores ingresar para efectuar tareas de mantenimiento. La cooperativa de ex trabajadores que realizó el mantenimiento de la planta ha señalado que pretende participar de la empresa con la capitalización con el crédito por las 85.000 horas que hicieron posible mantener la planta en funcionamiento. En total trabajan todos los dÃas entre 120 y 140 funcionarios. En el caso de reapertura, los neumáticos serÃan la lÃnea principal de producción. Además se cuenta con una lÃnea de guantes que ya se encuentra en condiciones de trabajar.
A esto se agrega la recuperación de neumáticos en desuso, o sea parte de esa materia prima se recupera y se vuelve a reutilizar en otros productos. *
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