Malestar argentino ante negativa del gobierno uruguayo a importar su carne
La Secretaría, liderada por Miguel Campos, ha venido negociando y presionando al gobierno uruguayo hace varios meses (desde octubre de 2003) de forma de que se liberen los permisos de importación de carne argentina pero «no aparecen los permisos».
Según el matutino «el asunto es que allí los precios del kilo vivo rondan los 1,5 dólares (casi el doble que en la Argentina) y los ganaderos orientales habrían amenazado con dejar de pagar los créditos que tienen si el gobierno abre el mercado y los precios se les caen».
Señala la nota que «seguramente» este será uno de los temas para abordar en el próximo Outlook de la Agroindustria Argentina que la Secretaría de Agricultura y Ganadería realizará antes de fin de mes.
Según diera cuenta LA REPUBLICA durante el verano, las diferencias de precios entre el ganado argentino y el uruguayo a lo que se sumó el aumento indiscriminado de más del 60% en el precio de la carne al consumo (indiscriminado e injusto ya que los exportadores alegan que se trata de precio de exportación, pero en realidad, para el mercado interno vuelcan los excedentes de exportación que no se pueden colocar, o carnes de segunda calidad), originaron que se presentaran varias solicitudes de importación de carne de Argentina y de Brasil, las que fueron denegadas (por la vía de los hechos) por las autoridades del ministerio de Ganadería.
Esta situación originó que, más allá de las lógicas protestas de las gremiales de carniceros y de asociaciones de consumidores, las embajadas de Argentina y Brasil en Uruguay realizaran gestiones ante el ministro Aguirrezabala quien llegó a explicar que dichos países «no le daban garantías» sanitarias.
La situación se ha ido tensando ya que las respuestas del ministro «molestaron» a ambas representaciones diplomáticas que no consideran que Uruguay goce de un mejor status sanitario.
Ahora se vuelve a tocar el tema pero desde la prensa argentina, y no se descarta que el tema vaya a ser planteado en la OIE en mayo ya que Argentina entiende que Uruguay con su prohibición ha violado un acuerdo escrito entre ambas naciones por el que se comprometían a concretar acuerdos comerciales de compra y venta de carne aun si alguno de los dos países estaba con aftosa.
Brasil es la solución
«No me extraña la postura argentina», sostuvo Andrés Cambón, presidente de la Asociación Nacional de Carniceros, «se están incumpliendo acuerdos, le recuerdo por otro lado que hace un mes encontramos carne en un supermercado con sellos argentinos, lo cual nunca fue debidamente aclarado y no podemos seguir diciendo que Brasil no nos ofrece garantías cuando es el mayor exportador de carne vacuna del mundo; es como si dijéramos que el fútbol brasileño no tiene jerarquía».
Cambón reiteró que el problema del abasto de carne barata a la población no se ha solucionado por parte de las autoridades que «continúan mirando sólo para el exterior como si en el país sólo hubiera vacas y no gente», ni tampoco el cierre de carnicerías, «drama que lo vivimos día a día».
Reiteró que la Asociación Nacional de Carniceros continúa esperando que habiliten la entrada de carne, «especialmente la brasilera de Río Grande del Sur que es mucho más barata que la nuestra» y señaló su sorpresa ante «la absoluta prescindencia del gobierno y del sistema político sobre este problema que aqueja a toda la población porque la carne continúa subiendo, lo hicieron las pulpas hace una semana, pero los salarios no. Y los políticos parecen mirar para arriba, con indiferencia hacia este problema que vivimos todos, pero en especial nosotros». *
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