Comienza a dispararse el riesgo país
Ayer las declaraciones del presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Alan Greenspan, pesaron sobre las bolsas estadounidenses, alimentando especulaciones sobre un aumento cercano de las tasas de interés, y Wall Street perdió 1,18% y la bolsa electrónica Nasdaq 2,07%. A nivel local se registró una caída en el valor de la deuda de los bonos uruguayos que están comenzando a ser vendidos para buscar refugio en los papeles estadounidenses.
En el caso del índice riesgo país de Irubevsa (Bolsa Electrónica de Valores) subió 1,5% hasta alcanzar los 585 puntos, mientras que el indicador medido por República Afap llegó a los 588 puntos, lo que significa una suba de 4%.
Los mercados financieros reaccionaron de inmediato cuando Alan Greenspan estimó en su discurso ante la Comisión bancaria del Senado que los bancos comerciales estadounidenses estaban bien posicionados en la perspectiva de un aumento de las tasas de interés.
En el mercado de monedas, el euro, que se había sostenido en los U$S 1,19 se hundió hasta los U$S 1,1831 (anoche en los mercados asiáticos) tras el discurso del presidente de la Fed.
La tasa de interés directriz de la FED se ubica actualmente en 1%, su nivel más bajo desde 1958.
La caída en las bolsas norteamericanas es debido a que los inversores se desprenden de sus acciones para invertir en bonos estadounidenses que pagan interés variable.
Suba de tasas
Un incremento en la tasa directriz, hará que las demás tasas (como la Libor) estén subiendo. El principal problema para Uruguay es que parte de su deuda pública está a interés variable, o sea suben los intereses que hay que pagar si la Fed modifica su tasa directriz.
La deuda bruta pública global (sector público no financiero y Banco Central) alcanzó a diciembre de 2003, U$S 12.445 millones habiendo mostrado desde comienzos del año pasado un incremento de más de mil millones de dólares.
En diciembre de 2002 el nivel de deuda era de U$S 11.386 millones. Por otra parte desde 1999 a fines de 2003, la deuda se incrementó U$S 4.000 millones, pasando de U$S 8.526 millones a los señalados U$S 12.445 millones (+ 45%).
Si a esto se le suman lo previsto para pagar de intereses de aquí en más (hasta más allá del 2030), la deuda es de U$S 18.817 millones (U$S 12.445 millones de amortizaciones y U$S 6.372 millones de intereses).
La corrección de la tasa de interés (Libor) al alza hará aumentar notablemente lo estimado por el pago de intereses.
Efectos del canje
El canje de deuda en 2002 llevó a que la proporción de deuda con tasa de interés variable bajará de manera considerable. Antes del canje de deuda el 30% estaba a tasa fija, mientras que el 70% era con tasa variable.
En la actualidad un 52% es a tasa fija y el 48% en variable.
Este cambio se debió precisamente a la falta de atractivo que tenía la tasa de interés variable, por la baja en la tasa de interés de Estados Unidos. Los inversores preferían asegurarse una rentabilidad fija por año, a estar atados a los vaivenes de una economía mundial cambiante y con Estados Unidos que no encontraba el camino de la recuperación.
Altos pagos
El problema central radica en los pagos de intereses, especialmente para el año 2005. En lo que resta de este año, aún faltan pagar intereses de todo el sector público por U$S 421 millones, incluida la deuda externa e interna. De ese total U$S 262 millones son pagos a privados (títulos públicos) y el resto a organismos internacionales. En el caso de los privados el 77% es no residente y el 23% residente.
Exceptuando estos, y si el incremento de tasas se produjera en junio, lo que restaría para pagar en el año de intereses de títulos públicos alcanza los U$S 192 millones, de los cuales la mitad o menos están a tasa variable. Por lo tanto la suba de la tasa de interés (Libor) afectaría a U$S 80 millones, una cifra mínima dentro del contexto global. En 2005 se comenzará el año con las tasas ya incrementadas, las cuales pueden seguir escalando si la economía de Estados Unidos se recupera más de lo previsto.
Esto lleva a que los U$S 559 millones que se deben de pagar de intereses, podrían pasar fácilmente a ser unos U$S 580 a U$S 600 millones. Para el año próximo, los pagos, entre intereses y amortizaciones se ubican (sin suba de tasas) en U$S 2.161, de los cuales corresponden en casi su totalidad a compromisos con organismos internacionales y pago de intereses de deuda. *
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