Antman se manifiesta partidario de una racionalización en el consumo de energía
En el tema argentino, Antman, vinculado durante muchos años a los cuadros gerenciales de UTE, hacía referencia a la falta de actualización de tarifas en el vecino país, que determinó que no se efectuar inversiones en el área del gas natural, combustible necesario para que funcionen la mayoría de las centrales eléctricas del vecino país. Uruguay se abastecía en gran parte de su consumo (casi un tercio) con compras a Argentina, las que fueron canceladas debido a la crisis en el vecino país.
En declaraciones al programa Primera Voz de 1410 AM LIBRE, que conduce la periodista Sonia Breccia, entendió que es correcto impulsar la generación de energía en nuestro país mediante el uso de gas natural, y destacó el precio estimado para 2005 que será un quinto de lo que se cobra en los países del hemisferio norte. «La estrategia de Uruguay sigue siendo el apostar al gas natural para los próximos 20 años pero lo que ha cambiado es el riesgo argentino, lo que nos lleva a pensar que necesitamos centrales a gas en Uruguay pero también asegurarnos las fuentes de abastecimiento», indicó.
Para Antman, cuando llegan momentos como el presente, donde se está ante una crisis energética, «se sale a cazar brujas en lugar de aprender del pasado» en referencia a la falta de inversiones en materia energética, ya que calificó al país como «dependiente ahora y en el futuro será aún más dependiente».
Energía no firme
También se refirió al proyecto de generación de energía eólica (mediante molinos especiales) a la cual calificó de «no firme», ya como en el caso de la hidroeléctrica que depende del factor agua, esta otra lo hace del factor viento. «Si no llueve y no hay viento, que vamos a decir, tuvimos mala suerte y nos quedamos sin energía», reflexionó el consultor.
«Tenemos que actuar con responsabilidad y si bien reconocemos que la energía eólica puede jugar un rol dentro de la matriz energética nacional» la solución pasa por aumentar la oferta de energía firme y esto significa en apostar al gas natural. Para Atman la experiencia brasileña de racionalización de energía en Brasil, aplicada años atrás, logró una ahorro del 20% en el consumo y al concienciación de la población.
Si bien considera que este invierno será crítico en materia de consumo de energía, también dijo que algo similar sucederá en 2005.
Dentro de sus recomendaciones para racionalizar el uso se encuentra el utilizar lámparas de bajo consumo (de alta eficiencia que consumen un quinto del consumo de una lámpara común). Admite que el precio de las mismas es elevado, por lo cual recomienda que el gobierno facilite la baja de las mismas para situarlas a un precio internacional (un dólar).
Antman dijo que no se puede usar energía producida por una central térmica para calefaccionar mediante el uso de electrodomésticos eléctricos, por lo cual se manifestó partidario de que la población use para calefaccionarse combustibles tales como el supergás «a precios competitivos», facilitando la compra de este combustible con una rebaja en el precio del mismo.
No obstante aclaró que los uruguayos hemos estado sometidos a un racionamiento en el consumo a través de los precios de la energía, que se ubican entre los más caros del mundo.
Tensión regional
La crisis energética regional está poniendo en evidencia la situación en la cual se encuentran todos los países de la región en materia de generación de energía.
En este tema la última novedad conocida ayer es que Brasil le venderá energía a Argentina, pero ese país la tendrá que pagar a precio de mercado o sea 2,5 veces más que lo que cobran las empresas generadoras de la vecina orilla.
Argentina recibió un auxilio de emergencia del socio mayor del Mercosur la semana pasada con la exportación de 500 megavatios/hora (MV/h) de energía eléctrica para hacer frente a una severa crisis que obligó al gobierno a suspender las ventas a países vecinos.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva está dispuesto a continuar con la ayuda, pero el salvamento resultará caro ya que la empresa mixta Cammesa, la administradora del mercado eléctrico, deberá pagar como mínimo un precio de 72 pesos (unos 25 dólares) por cada MV/h de energía térmica que se importe de Brasil. Ese valor es 2,5 veces más alto que el precio que actualmente el gobierno le reconoce a las usinas térmicas argentinas. *
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