Se fusionarán las aduanas y se abrirán las licitaciones y compras gubernamentales a la región

El Mercosur acelera su ritmo de integración y acuerdos con el mundo

La reunión del 5 de julio en Buenos Aires será muy rica en contenido provocando un salto en calidad importante para el Mercosur si se concreta todo lo que se anuncia.

Lo más destacado es sin duda que se sellará el acuerdo de libre comercio con los países de la Comunidad Andina, formándose un bloque sudamericano del que sólo Chile quedará por fuera (aunque es socio del Mercosur).

A la reunión ya se anuncia la presencia (además de los cuatro presidentes del Mercosur) de Hugo Chávez, el peruano Alejandro Toledo y el boliviano Carlos Mesa, aunque es muy probable que los mandatarios de Ecuador y Colombia también se sumen. El nuevo mercado que se crea, de más de 350 millones de habitantes, conlleva un contenido negociador importante de cara a las negociaciones que se vienen llevando adelante para crear el ALCA bajo la égida de EEUU.

Pero no solamente concurrirán presidentes sudamericanos, también lo hará el sudafricano Tahboi Mbeki ya que el Mercosur pretende además firmar un acuerdo de libre comercio con un grupo de naciones del sur de Africa que son lideradas por dicho país. En realidad, las negociaciones no están tan adelantadas como con el CAN, «aún hay algún camino por recorrer» sostuvo una fuente de la Cancillería consultada al respecto, pero se evalúa que la presencia de Mbeki servirá para acelerar y aceitar los mecanismos de llegar a un acuerdo.

Como este es un año de grandes decisiones para el Mercosur, en julio también los presidentes del Tratado de Asunción discutirán el cierre de la lista de productos que integrarán la oferta del Mercosur para concretar el acuerdo que se cerrará con la Unión Europea en octubre en Brasil.

Al respecto, en estos últimos días el canciller Opertti se reunió con sus pares Rafael Bielsa (Argentina) y Celso Amorim (Brasil) a fin de afinar esta lista que se mantiene celosamente en secreto. Otro de los temas a tratar de la jugosa agenda presidencial será la postura a llevar adelante en las negociaciones por el Area de Libre Comercio de las Americas, ALCA, que está muy trabada debido a la intransigencia norteamericana.

Es muy probable que de cumplirse con el cronograma preestablecido que contempla su puesta en funcionamiento en enero de 2005, lo que se acuerde para esa fecha sea un acuerdo sumamente lavado, muy alejado de la idea original.

 

Mejoramiento de la integración

Dentro de la extensa temática referida al relacionameinto internacional del Mercosur, figurará el relacionamiento con el G20 el grupo que conforman Brasil y Argentina junto a Sudáfrica, China, Egipto, India e Indonesia, entre otros, en las arduas negociaciones que se llevan adelante a nivel de la Organización Mundial de Comercio, OMC, en relación a la búsqueda de un comercio más justo que incluye negociaciones contra los subsidios agrícolas que aplican EEUU, los europeos y Japón.

Uruguay y Paraguay se han negado hasta el momento a integrar el G20 debido a las presiones ejercidas por el gobierno de EEUU.

Pero no finaliza aquí la agenda de trabajo ya que al concurrir nuestro compatriota Enrique Iglesias, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, a Buenos Aires, se profundizará en la discusión para que desde el FMI no se tome en cuenta el gasto en infraestructura para la medición del superávit primario.

Como se recordará, cuando los presidentes Kirchner y Lula anunciaron su idea, fue rechazada (sin conocerla en detalle) por el gobierno uruguayo. Posteriormente, en Lima, el ministro Isaac Alfie accedió al planteo y le otorgó su apoyo.

En materia de fortalecimiento institucional y mejoramiento del proceso integrador, un ítem que los europeos han venido insistiendo con fuerza últimamente, se anuncia que se firmará un acuerdo para fusionar las acciones de las aduanas de los cuatro países del Mercosur, con lo que se logrará no solamente un agilitamiento en la circulación de las mercaderías sino que se evitará la doble tributación que hoy existe ya que mercaderías que provenían del exterior debían tributar en las aduanas que pasaran. Asimismo se concretará la agilización de los procedimientos en los tribunales tal como se había acordado en enero en Montevideo, así como se impulsará de manera decidida la inversión al acordarse que cualquier país del bloque podrá participar en licitaciones y compras gubernamentales en los otros Estados. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje