Banco Mundial exhorta a mejorar sistemas de recaudación impositiva
El Banco Mundial (BM) pidió a los países de América Latina mejorar sus sistemas de recaudación de impuestos, pero les planteó la necesidad de invertir más en los pobres.
Así lo expuso en una conferencia de prensa el economista jefe del BM para América Latina y el Caribe, Guillermo Perry, previo a presentar en República Dominicana el informe «Desigualdad en América Latina y el Caribe: ¿Ruptura con la historia?». En este informe se destacó que Uruguay (junto con Argentina y Venezuela) han visto incrementar sus niveles de desigualdad social. También se destaca que Uruguay tiene impuestos «moderadamente altos». El BM promueve exenciones del IVA para productos de la canasta básica, un IVA con una tasa básica para la mayor parte de los productos y una tasa más alta para artículos de lujo. En Uruguay son muy pocos los productos de la canasta básica que no tributan IVA, mientras que existe un segundo escalón de 14% para otra serie de productos alimenticios y un tercero (23%) para el resto de los productos, no existiendo un IVA especial para productos tales como automóviles, electrodomésticos o compras de pasajes aéreos. Para el Banco Mundial los impuestos a la renta personal y a la propiedad también desempeñan un importante papel, puesto que las recaudaciones tributarias son muy bajas en la mayor parte de los países latinoamericanos en comparación con las naciones desarrolladas.
Se aclara que «la estructura del impuesto a la renta no necesita contar con muchas tasas para ser progresiva. Los esfuerzos por cobrar un poco más de impuestos a los ricos se deben concentrar en gran medida en mejorar el cumplimiento de la obligación y en eliminar resquicios y las exenciones para reducir al evasión tributaria». Según un informe del BM, Uruguay se mantuvo estable hasta mediados de los 90 en materia de desigualdad social, pero de ahí en más comenzó a subir la diferencia entre ricos y pobres. A comienzos de este milenio, en Uruguay el 10% de la población más rica del país se llevaba el 33,5% de los ingresos y el 20% más pobre el 4,8%.
Esas cifras no eran tan malas si se tiene en cuenta que en Estados Unidos el 30,5% del 10% más rico de la población se llevaba el 30,5% del ingreso y el 20% más pobre el 5,2%.
Se estima que las cifras en Uruguay variaron radicalmente, en especial tras al crisis de 2002.
Guillermo Perry lamentó en sus declaraciones que, a excepción de Brasil, los países latinoamericanos «recaudan pocos impuestos», lo que «limita la capacidad del Estado para hacer programas sociales redistributivos». Señaló que para mantener una política fiscal coherente «hay que mejorar las recaudaciones. Hacer que todos paguen y contribuyan». *
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