La crisis energética se acentúa y se negocia a contrarreloj con Brasil
Semana de Turismo está dando una tregua, por lo menos en materia de consumo energético, pero las lluvias tan esperadas no llegan. Apenas tímidos chubascos cayeron ayer en el territorio nacional, mientras las miradas se dirigen a Salto Grande donde la generación podría colapsar si no llueve intensamente en tres días.
Si no llega agua al embalse de la represa, en 45 días, Salto Grande podrá abastecer solamente a las ciudades de Salto (Uruguay) y Concordia (Argentina).
En la pasada jornada la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande mantuvo una nueva reunión, la cual fue calificada de rutina pero también en ella se evaluó la situación. Esa represa está generando tan sólo el 10% de su capacidad. Lo que más preocupa es que por el momento no hay perspectivas de lluvias. Las precipitaciones que se dieran sobre la zona de la represa servirían para aumentar la generación de manera inmediata, pero se aclara que es también importante que llegue agua a través de la cuenca alta del río Uruguay, o sea desde Brasil, para mantener con un caudal suficiente el embalse.
Salto Grande tiene en total 14 turbinas de las cuales están funcionando únicamente dos. Las turbinas (de ocho metros de diámetro) permiten el pasaje de 600 mil litros de agua por segundo, los cuales son necesarios para que estén operativas.
Las obras en la represa se iniciaron en 1974 y en 1979 se bajaron las compuertas para formar el embalse de la represa. La construcción de la represa insumió 1,5 millones de metros cúbicos de hormigón, algo similar a lo necesario para construir mil edificios de 30 pisos.
Salto Grande tiene una capacidad de producción de 1.890 megavatios, o sea lo necesario para abastecer a 5 millones de habitantes.
Si el embalse estuviera en su máximo, con la energía producida por Salto Grande se podría abastecer a todo el país, que consume en esta época del año un promedio de 1.000 megavatios hora.
Menos consumo
En el ámbito de UTE, su presidente Ricardo Scaglia junto con otros jerarcas y el ministro de Industria, José Villar, negocian en Brasil la compra de más energía la cual debería pasar por Argentina.
Villar explicó que Brasil se comprometió a vender 500 megavatios hora, pero como Argentina no los está usando, se espera que puedan terminar en Uruguay.
Paralelamente, la empresa energética estatal está recibiendo ofertas desde el exterior para la construcción de generadores eólicos (funcionan con la fuerza del viento), mientras se anunció que el ente energético ingresará en un plan de ahorro de gastos para de esta manera retrasar lo más posible el aumento de tarifas. No obstante toda propuesta de construcción de nuevos sistemas de generación energética serían para el futuro, ya que su construcción insume cerca de un año.
Ayer desde al empresa pública se hablaba de diferir el incremento de las tarifas ya que se contaba con reservas monetarias para enfrentar el gasto que insume el tener encendidas las centrales de la Tablada y la Batlle, mientras otros sectores del gobierno, en especial en el equipo económico, señalan que a esta altura es casi inevitable un incremento.
En UTE se insiste con que se debe concientizar a la población de que consuma la energía con responsabilidad. El director nacionalista Juan Gabito Zóboli dijo que la población debería comenzar a utilizar electrodomésticos que consuman poca energía y lamparillas de ahorro, en vez de las tradicionales.
Mientras algunos técnicos del equipo económico señalan que el tema central no es el uso racional de la energía, sino el aumento de las tarifas para compensar las pérdidas que pueda sufrir UTE por el uso de combustible líquido.
También se teme que la recaudación impositiva sea afectada si la población consume menos energía, ya que UTE es uno de los mayores recaudadores de impuestos para el Estado. Las facturas de UTE están cargadas con IVA y Cofis. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad