Bordaberry espera que el año 2004 supere temporada turístisca anterior
El ministro de Turismo informó que lo que se buscó en esta temporada fue la recuperación de los clientes tradicionales, pero a la vez crecer en aquellos mercados no tan tradicionales buscando de esta manera ir cambiando la dependencia de un solo mercado.
Al mismo tiempo se intentó extender el tiempo de estadía que en la temporada anterior había sido muy corto.
Bordaberry recordó también que se apuntaba a lograr que se mantuviera el gasto de los turistas medido en dólares y que toda la campaña de marketing en el exterior intentara imponer la marca Uruguay Natural.
El esfuerzo fue posible gracias a que se «planificó, promocionó, se logró una muy buena comunicación con los agentes de viajes y se concretó una mejora de servicios», sostuvo.
Todo ello fue posible gracias a un trabajo conjunto entre el Ministerio de Turismo, otras dependencias gubernamentales, las intendencias implicadas y los operadores privados.
Detalló que la promoción se basó en ofrecer buenos precios para la región, destacar la seguridad que brinda el país, sus servicios, la calidad de los mismos y la naturaleza generosa que ofrece al visitante.
Pero no alcanzaba con eso y por ello se segmentaron diferentes mensajes, según el lugar de origen de los posibles visitantes.
En cuanto a la publicidad realizada en el exterior el ministro detalló que constó de 233 avisos en diferentes medios de prensa, varios suplementos dedicados solamente a Uruguay en revistas y diarios, 11.400 segundos de televisión, más de 1.000 soportes en vía pública, 54.025 segundos en radio, 60.000 segundos de pauta en cines, varios banners en Internet, así como la participación con operadores en las Ferias de Turismo más importantes de Argentina, Brasil, Chile, España, Alemania, Estados Unidos, etc.
Los resultados están a la vista ya que no solamente se mantuvo, sino que se aumentó el gasto promedio por persona, que pasó de 27 dólares el año pasado a 33 dólares esta temporada, pero además aumentaron las ventas con tarjetas de crédito, cerca de un 73% medido en dólares.
Lo interesante es que los argentinos representaron el 34% de las transacciones cuando son cerca del 70% del total del público que visita el país, y los norteamericanos y europeos representan casi la misma cantidad de transacciones que los argentinos aunque fueron muchos menos.
En cuanto a las mejoras de los servicios, un capítulo al que asignó una gran importancia, en su balance algunos estuvieron bien y otros no.
Destacó la telefonía y la energía eléctrica, sostuvo que el saneamiento mejoró, y alabó la seguridad pública y la limpieza de calles, no así el transporte público y el orden y facilidad en el tránsito.
Consideró que la información al turista no es suficiente más allá que el 76% haya manifestado que está conforme, pero «es un tema esencial en el que tenemos que seguir mejorando».
También destacó los esfuerzos realizados para vender el Uruguay de invierno durante la temporada de verano y, en ese sentido se promovió Salto y sus termas, las estancias turísticas, Colonia, Lavalleja, etc.
Afirmó que se habían cumplidas las metas, y se explayó sobre los desafíos de 2004, y adelantó que «el futuro es lo más apasionante».
Para ello ratificó su «obsesión» y el ataque frontal a la estacionalidad, que hay que continuar mejorando los servicios, generando nuevos productos, como el ecoturismo, el avistaje de aves, de ballenas, el turismo rural, el histórico, las Termas y la organización de eventos y convenciones.
Sumar nuevos mercados
Bordaberry informó que de diciembre al 15 de enero vienen los brasileños, de fines de diciembre a enero, los argentinos, en diciembre, enero y febrero es el turno de los uruguayos, en febrero (Carnaval) vienen los chilenos y brasileños y durante enero y febrero también vienen europeos y americanos.
Para marzo y abril se apunta a los europeos y americanos.
El gran desafío ahora es seguir ampliando la matriz de clientes del país, se debe crecer más en Argentina, Brasil, Chile y Paraguay y por supuesto entre los norteamericanos y europeos, pero sobre todo hay que apuntar a sumar el mercado asiático, en especial los japoneses ya que es un turista con muy alto poder adquisitivo.
Para Bordaberry el tercer desafío para su cartera es terminar de generar competencia en el sector aéreo en el cual se han dado algunos pasos como un convenio de cielos abiertos con Chile, autorización de nuevas empresas y frecuencias.
Se refirió también a Pluna que ha incorporado nuevas aeronaves, a UAIR también, y advirtió que Carrasco tiene la capacidad de recibir vuelos provenientes del interior de Argentina, de Paraguay y sur de Brasil, para poder salir hacia el hemisferio norte desde acá.
Y agregó, «el momento de poner en funcionamiento el aeropuerto y de solucionar el tema del transporte aéreo es ahora que el turismo va a crecer en los próximos años». *
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