Uruguay participa de proyecto de ONU en Programa de Comparación del IPC
La iniciativa parte de las Naciones Unidas y se realiza con fondos del Banco Mundial, participando en nuestro país tanto el Banco Central del Uruguay como el Instituto Nacional de Estadísticas, INE.
El procesamiento de datos a nivel mundial es un sistema integrado que consta de dos módulos, uno que recopila los datos sobre precios y otro de administración y análisis.
A fin de ir madurando el proyecto y luego poderlo extender a nivel mundial se ha comenzado con 12 países «en los que se ha puesto a prueba la versión final del módulo de recopilación de datos sobre precios». Ello ha permitido mejorar y simplificar el sistema.
El Programa de Comparación Internacional centra su accionar en la investigación y reunión de datos sobre precios, la medición de porcentajes de gastos, la agregación de paridades del poder adquisitivo y los métodos de vinculación de los resultados regionales. Por ello se priorizó mejorar los métodos para elaborar la lista de especificaciones, reunir datos sobre precios, compilar los porcentajes de gastos y determinar los precios de servicios «resistentes a las comparaciones» como los servicios médicos y los proyectos de construcción.
Uno de los principales objetivos es calcular paridades de poder adquisitivo, específicas de la pobreza, para apoyar las medidas dirigidas a cumplir los objetivos de desarrollo del milenio que tiene planteada la ONU. Los técnicos consideran que el Programa de Comparación Internacional, PCI, «será de gran utilidad para permitir un cálculo más preciso de las personas que viven en situación de pobreza.
En nuestra región son la Cepal y Statistics Canada los que coordinan y administran conjuntamente el programa, los canadienses han aportado fondos para ejecutar el programa en 10 países de América del Sur entre los que está Uruguay.
Los trabajos comenzaron en julio de 2003 y se ha venido trabajando intensamente a fin de determinar una lista de bienes y servicios destinados al consumo privado.
Según señalan los organizadores los trabajos en esta región están mucho más avanzados que en otros lugares del mundo, en parte debido a que en algunas subregiones, como en el Mercosur y sur de América ya se había comenzado a trabajar en esta misma línea.
En diciembre de 2003 se celebraron nuevos seminarios de trabajo donde ya se buscaban avances concretos, puesto que la finalidad de los mismos fue lograr la aprobación de los países para seleccionar todos los artículos que integrarán el grupo de los alimentos en el componente de consumo privado del PIB. Según afirman los técnicos coordinadores del programa «habida cuenta de trabajos anteriores en la región para armonizar el PCI y de la relativa homogeneidad de los países participantes, probablemente sea más fácil aquí que en ningún otro lugar elaborar una lista aceptable de artículos de la región que sea a la vez comparable y representativa».
Curiosamente, los inconvenientes que se encuentran son de tipo financiero porque no hay suficientes fondos, ya que los 26 países de la región han manifestado su deseo de participar de este programa, y los actuales fondos alcanzan, por ahora, para los 10 países con los que ya se comenzó a trabajar.
Dificultades
Pero no todo ha sido fácil, ya que en sus inicios la existencia de una documentación inadecuada de las descripciones de los productos llevó a que la calidad de los primeros trabajos fuera pobre. *
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