Argentina designa seis bancos para negociar su deuda externa

Economistas y analistas de mercado consideraron el miércoles una señal de «buena fe» del gobierno argentino la confirmación de la designación de los seis bancos que intervendrán en la reestructuración de la deuda con los tenedores privados de bonos que están en mora desde 2001.

El gobierno del presidente Néstor Kirchner dio cumplimiento así a uno de los compromisos asumidos ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), al ser publicado el miércoles el texto del decreto oficial por el que se designan los seis bancos asesores, tres de ellos extranjeros.

Al anunciar la designación del comité de bancos, el gobierno alegó en el decreto firmado por Kirchner que «con el fin de consolidar la situación económica es necesario implementar la reestructuración de los títulos de la deuda pública en cesación de pagos y normalizar las relaciones con todos los acreedores».

Argentina entró en moratoria en diciembre de 2001, pero siguió pagándole a los organismos multilaterales y a otros tenedores de nuevos bonos, mientras relegó a los acreedores privados anteriores a la declaración de ‘default’.

La norma establece el nombramiento del banco estadounidense Merrill Lynch, el británico Barclays y el suizo UBS Warburg que actuarán como ‘Organizadores Internacionales’ en las tratativas por la deuda en moratoria que asciende a 81.000 millones de dólares.

En la plaza local, donde se concentra 38% de los acreedores por unos 30.000 millones de dólares, trabajarán el Banco Nación (estatal y el más grande del país), el Banco Galicia (privado de capitales nacionales) y el BBVA Francés (capitales españoles).

Carlos Pérez, de la Fundación Capital (liberal), dijo que el «decreto va en el sentido de la buena fe que busca el FMI» en las negociaciones con los acreedores privados. «Para que las partes se puedan poner de acuerdo debe haber mediadores que se encarguen de buscar una zona común y que puedan ayudar a mejorar las condiciones de negociación ante la postura extrema de las partes», dijo el economista.

El ex secretario de Hacienda Juan Aleman (liberal) opinó que era positivo que el gobierno cumpla con lo prometido e insistió en que «ahora hay que cumplir con acreedores para ver qué nivel de aceptación tiene la propuesta oficial».

Argentina propuso un plan de reestructuración de la deuda en setiembre pasado que incluye una quita del 75% del valor nominal de los bonos, que fue rechazada de plano y un menú de bonos con diferentes rendimientos y vencimientos.

Aleman insistió además en la necesidad de seguir avanzando con cuestiones pendientes que también reclama el Fondo, como la situación de los bancos tras la pesificación (conversión de dólares a pesos) de enero de 2002 y el aumento de tarifas que reclaman las empresas privatizadas de servicios.

El FMI reclamó que Argentina designe al sindicato de bancos para avanzar en las discusiones con los poseedores de bonos, como parte de un acuerdo alcanzado la semana pasada que evitó un ‘default’ del país sudamericano con el organismo.

En uno de los 12 artículos, la norma publicada este miércoles autoriza al Ministerio de Economía a «reemplazar, si existieran razones que lo justifiquen, a cualquiera de las entidades designadas» como bancos organizadores, pese a que el FMI pidió que se los mantuviera en su función sea cual fuere la evolución de las discusiones.

Los bancos cobrarán 475.000 dólares por mes durante el primer semestre y 300.000 dólares por el resto de la contratación (tres meses renovables), según lo firmado con ellos el mes pasado. *

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