Aumenta la posibilidad de que Parmalat Uruguay sea vendida

Se considera como muy difícil que la filial uruguaya de Parmalat se salve de ser vendida en el proceso de liquidación de activos en el exterior que comenzará la multinacional láctea en los próximos meses.

La desfalcada multinacional Parmalat tiene un plan de reestructuración, que prevé una fuerte reducción de su dimensión, «más competitiva y eficaz», con una «dirección centralizada», y con el objetivo de «crear valor para los accionistas».

Precisamente el objetivo primario es recuperar capital por lo cual lo más probable es de un desprendimiento de la mayoría de las 30 filiales que hay en todo el mundo.

Desde Parmalat Uruguay se reconoce que la solución para la filial local es una capitalización o su venta. Como la primera se entiende difícil debido a la falta de liquidez en la casa matriz y en el segundo caso (venta) ya hay cinco ofertas, es más probable que triunfe la segunda hipótesis.

El fuerte interés que hay por la filial uruguaya la haría fácil de colocar. Otras filiales regionales están teniendo serios problemas: en Chile los productores no le remiten más leche y en Brasil comenzaron a desmantelar algunas operaciones con importantes despidos de personal.

Recientemente los trabajadores de Parmalat Uruguay informaron que querían hablar con el interventor de la multinacional (Enrico Bondi) para plantearle que en caso de venta de la filial uruguaya se asegure la estabilidad laboral.

Parmalat Uruguay surgió en 1993 cuando la multinacional se expandía y en nuestro país adquiere Lactería. Actualmente tiene una planta de procesamiento en Montevideo, 320 empleados y 240 tamberos que proveen 450.000 litros diarios. Factura 45 millones de dólares al año, dominando 17% del mercado de leches, 25% de yogures y 40% en postres, con 85 distribuidores. Parmalat Uruguay tiene una deuda de U$S 27 millones con bancos internacionales que operan en la plaza local. En el momento de conceder los préstamos, los bancos le habían solicitado a los responsables de Parmalat Uruguay que colocaran garantía proporcionadas por la casa matriz «porque eran más seguras». Ahora quieren suplantarlas por garantías radicadas en Uruguay, como ser la planta de procesamiento.

No más galletitas

A nivel mundial la firma se «concentrará» en 30 marcas, en vez de las 120 que comercializa actualmente en el mundo.

El comisario extraordinario de Parmalat, Enrico Bondi, presentó esta semana las bases de su plan de reestructuración para salvar el mayor grupo agroalimentario italiano, que prevé ceder 90 de las 120 marcas que comercializa y al mismo tiempo mantener su carácter internacional.

La idea, según el plan de reestructura, es deshacerse de tres cuartas partes de las marcas de Parmalat, sobre todo de aquellas que no están relacionadas con el sector lácteo o de producción de jugos de fruta, considerados el núcleo «fuerte» de la empresa.

En efecto, el grupo anunció que va a conservar dos marcas a nivel mundial, Parmalat (leche) y Santal (jugos de fruta), mientras en Italia mantendrá la propiedad de Berna y Lactis en Italia, Clesa y Cacaolat en España, Astro y Lactantia en Canadá, Pauls en Australia y La Campina en Venezuela.

Es posible que sean vendidas las fábricas de galletas, de chocolates y tortas, de manera de poder reembolsar parte de las deudas.

La nueva Parmalat va a seguir trabajando con seis marcas claves de la empresa, que producen cerca del 80% de las ganancias. *

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