Argentina y Brasil unifican criterios para negociar con FMI
Los presidentes Néstor Kirchner y Luiz Inácio da Silva, Lula, comenzarán a concretar la promesa de una alianza
estratégica que hicieron hace casi un año con miras a ir aunando criterios en las futuras negociaciones con el FMI y los otros organismos multilaterales de crédito.
Tras un mes de negociaciones diplomáticas, Argentina y Brasil firmarán hoy en Río de Janeiro un documento en el que definirán por primera vez conceptos comunes para enfrentar las negociaciones de la deuda pública, el principal foco de preocupación de los dos gobierno (y del uruguayo también).
Paralelamente las dos cancillerías han ido puliendo una serie de acuerdos en materia comercial y de infraestructura que apuntan a un objetivo mayor: mostrar al mundo, y en especial a los organismos multilaterales de crédito, que la alianza política entre las dos mayores economías sudamericanas será sólida y con una continuidad en el tiempo.
De todas maneras acá la idea no es crear un club de deudores «ni nada que se le parezca, la idea es promover una serie de factores que los dos países consideramos fundamentales para que la deuda no nos condene a la crisis permanente y, además, estrechar vínculos con nuestro principal socio internacional» explicó un integrante de la delegación argentina.
Lo cierto es que los dos países enfrentan desafíos diferentes ya que Brasil no ha interrumpido sus pagos a los acreedores y, por eso, se ha insistido en el concepto de que no habrá negociación global de las deudas, que superan los 500.000 millones de dólares.
Una de las propuesta de Lula será que el FMI no compute las obras de infraestructura como gasto a la hora de calcular el superávit fiscal exigido. De ese modo, los gobiernos en crisis reducirían los montos por pagar al exterior sin afectar las inversiones públicas, posición que es compartida por los argentinos. El gobierno de Brasil, cuyo PBI sufrió en 2003 una contracción del 0,2%, viene realizando gestiones para que los países más ricos del mundo apoyen la introducción de cambios en los acuerdos del FMI con los países latinoamericanos de modo de hacerlos más flexibles. Lula ha pedido a los gobernantes de EEUU, Francia, España, Alemania y Gran Bretaña respaldo para implementar esos cambios (a Bush también le pidió comprensión con la situación de Argentina).
Ambos países deben retomar las negociaciones con el FMI en la segunda mitad del año y, si consiguen acordar estrategias comunes, habrán dado una decisiva señal de fortaleza.
La delegación argentina la componen, además de su presidente, el canciller Rafael Bielza y el ministro de Economía Roberto Lavagna, los brasileros serán el presidente Lula, el canciller Celso Amorim y el ministro de Economía, Antonio Palocci.
En la reunión también se analizará el estado de las tratativas para crear el Area de Libre Comercio de las Américas, ALCA, y las distintas negociaciones comerciales que el bloque aduanero lleva adelante con otros países. *
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