Fernando Lorenzo advirtió de las tentaciones electorales a pesar de la auditoría del FMI

En año electoral existe riesgo de expansión del gasto fiscal

Lorenzo comenzó reconociendo que tanto el Presidente de la República como el ministro de Economía han admitido que a pesar de ser un año electoral no se permitirá caer en la tentación que ello implica de expandir el gasto público a fin de captar votantes.

«Yo creo que esas manifestaciones indican que existe una voluntad de que así sea y hay que tenerlas muy en cuenta» sostuvo el economista a Radio Sarandí. Pero también advirtió que «así como debemos valorarlas, también hay que alertar que hay incentivos claros de expandir el gasto ya que éste puede implicar mejoras en el ambiente social y económico de determinados sectores que pueden redundar en mejoras de posiciones políticas».

Lorenzo reconoció que la situación actual es diferente al período prelectoral de 1999 cuando el entonces presidente Sanguinetti y el ministro de Economía Luis Mosca también realizaron las mismas declaraciones y no las respetaron terminando el país con un déficit fiscal de 4,5%. Lo diferente es la presencia del Fondo Monetario Internacional que viene operando como un auditor externo que salvaguarda los interés de los bonistas y de los organismos internacionales.

«Eso es una diferencia muy importante» reconoció y agregó «alguna vez hemos dicho que el 2004 puede llegar a ser un año electoral atípico por muchas circunstancias, pero desde el punto de vista económicos se puede señalar que hay operando restricciones que en el pasado no operaban por eso sí podemos alentar expectativas que así sea. Yo me limitaría a decir que hay manifestaciones públicas importantes pero que también hay incentivos para que esas manifestaciones no se cumplan».

Asimismo, admitió que hay cambios en el Fondo Monetario, «si uno se atiene a la retórica hay una mayor preocupación sobre temas que en el pasado no ocupaban sus primeras líneas, como la equidad y la transparencia, pero en lo medular la relación con el FMI en lo que respecta a Uruguay sigue pasando por mantener una situación fiscal consolidada, suficiente para afrontar los compromisos internacionales».

«No creo, por otra parte, que el cambio de discurso del FMI permita decir que las metas fiscales se van a poder incumplir».

Advirtió que «hay que tener en cuenta que está acostumbrado a trabajar con gobiernos, está acostumbrado a enfrentarse a los peligros de un año electoral y está cumpliendo un papel de auditor externo frente a los inversores y demás organismos internacionales, por lo que yo creo que su cambio de perspectiva no es suficiente como para que Uruguay pueda saltarse todas las restricciones fiscales».

La reforma impositiva que está muy en boga también fue objeto de análisis por parte de Lorenzo que fue muy terminante en cuanto a que «lo que debe estar en la agenda del próximo gobierno más que la reforma del sistema tributario es la reforma de la administración tributaria».

Explicó que a pesar de que se pueda reformar el sistema tributario, suprimir impuestos, sustituirlos, etc.», en el contexto del funcionamiento actual hacerlo es un riesgo que el país no puede correr, el centro de la cuestión a encarar primero es el cambio radical en el sistema de tributación que está a cargo de la DGI, BPS y Aduanas». *

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