Las políticas del FMI fueron criticadas por Lula
«El FMI no puede tener para el desarrollo de los países pobres una única receta: un duro ajuste fiscal, que muchas veces no le permite crecer a los países», dijo Lula al participar, a través de una videoconferencia, en la conferencia anual de la red parlamentaria de países miembros del Banco Mundial, que se cumple en Londres.
La crítica del mandatario brasileño coincide con una visita que realizan técnicos del FMI para evaluar los compromisos que adquirió el gobierno de Lula para recibir un crédito de 6.600 millones de dólares, que le otorgó en diciembre pasado.
Para obtener ese crédito, el gobierno se comprometió con el FMI a obtener un superávit primario de 4,25% del Producto Interno Bruto (PIB), que superó en 2003 al lograr 4,32% del PIB, de acuerdo con el Banco Central (BC).
Al profundizar su crítica, Lula agregó que «es preciso que el FMI comience a diferenciar lo que es inversión productiva de lo que es deuda», y le pidió a los parlamentarios presentes en Londres que ayuden a los países en desarrollo para que el FMI cambie esa política.
Además Lula cuestionó los presuntos beneficios de la globalización, al señalar que ésta «no ha traído hasta ahora la prometida convergencia de la riqueza». «Por el contrario, los desequilibrios históricos se han agravado, y las distorsiones comerciales y financieras continúan drenando el mundo de la escasez para irrigar el mundo de la riqueza», puntualizó.
Lula recordó que hoy por hoy «hay 57 millones de latinoamericanos viviendo con menos de un dólar por día. El 58% de nuestros niños viven casi que en la extrema pobreza».
Brasil ya piensa en «vivir sin el FMI»
Así lo afirmó el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, al explicar las medidas adoptadas para mejorar el perfil de la deuda brasileña y «reducir la vulnerabilidad externa» del país
El presidente del Banco de Brasil, Henrique Meirelles, afirmó que su país ya piensa «en vivir sin el Fondo Monetario Internacional» (FMI), al explicar las medidas adoptadas para mejorar el perfil de la deuda brasileña y «reducir la vulnerabilidad externa» del país. «En septiembre pasado fijamos un objetivo de U$S 20.000 millones de reservas netas para diciembre de 2004 y en febrero estamos en 21.000 millones», recalcó Meirelles, en una entrevista que publica el diario económico francés Les Echos.
Meirelles, considerado el guardián de la ortodoxia económica de Brasilia, reconoció que las condiciones favorables en el mercado internacional de capitales -que permitieron a Brasil lanzar emisiones de deuda con tipos ventajosos- ayudaron a la recuperación de las reservas netas, que bajaron en 2002.
Respecto a la posible subida de los tipos de interés en Estados Unidos, la política activa del banco central brasileño según su presidente permitirá «preparar a Brasil para un período de menor liquidez internacional».
Sobre la reunión del comité de política monetaria que se celebra en estos días, Meirelles recordó que la entidad brasileña el pasado año recortó en 10 puntos el tipo de interés e indicó la importancia de hacer una pausa para observar los efectos sobre la inflación. «No habrá crecimiento y empleo en un contexto inflacionista», advirtió.
Esto supone una confirmación tácita de que en Brasil no se prepara un cambio de la política económica y monetaria, pese al deseo de su presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, de imprimir una mayor dimensión social a la acción gubernamental.
Meirelles, quien afirmó que va a continuar con esta política para asegurar el futuro de la economía brasileña tras su salida del FMI, añadió que ya existen las condiciones necesarias para la reactivación del crecimiento.
Así, hizo una previsión para este año de un crecimiento del 3,5% y una inflación del orden del 5,5 por ciento.*
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