Banco español señala que nueva reestructura de deuda es inevitable
La situación para el año 2005 se presenta por demás complicada a nivel del pago de los intereses de la deuda pública, que podrían alcanzar el 30% del presupuesto del gobierno central.
Como ya lo hemos destacado en anteriores ediciones, este año 2004 estará pautado por una caída en el valor de los bonos uruguayos, impulsado esto por una probable corrección al alza de la tasas de interés de la Fed, situadas en 1%, lo que llevaría a que existiese un corrimiento de los inversores, que abandonaran los mercados emergentes como Uruguay para volver a invertir en papeles más seguros que subirán la tasa que pagan.
La debilidad en las tasas que paga la deuda de Estados Unidos es lo que ha llevado a que exista un mayor interés por la deuda de países emergentes, como ser Uruguay.
Hay que aclarar que en círculos económicos se especula con que la Fed no corregirá la tasa de fondos federales por lo menos durante 2004, aunque existen otras opiniones que apuestan a que la Fed realizará en el correr de este año una corrección al alza.
Esto elevaría la tasa promedio de los bonos americanos (está en 4%), por lo cual entrarían a competir directamente con la deuda uruguaya (paga entre 7% y 8%).
Otro aspecto que influirá de manera importante en el valor de los bonos uruguayos es el político, ya que en 2005 habrá un cambio en el gobierno. En diversas ocasiones economistas del Frente Amplio (partido con mayores chances de hacerse con el gobierno) han manifestado su posición favorable a una reestructura de deuda. Esto implicaría, fundamentalmente, un recorte en las tasas que pagan los papeles uruguayos. Dichos intereses se están llevando casi un 30% del presupuesto del gobierno central.
El canje de deuda del año 2003 implicó entre otras medidas, que cambios en las condiciones de deuda puedan ser aceptados por una mayoría de tenedores, lo que termina siendo obligatorio para el resto. Por eso se ha manifestado en más de una ocasión que el canje de la deuda el año pasado era el primer paso hacia otra reestructuración más profunda de la misma.
Nueva reestructura
La posibilidad de una nueva reestructura, que se instrumentaría a mediados de 2005, quizas ya se ha comenzado a reflejar en los mercados.
El nivel de riesgo país (reflejo del valor de los bonos locales) se mantiene por debajo de los 600 puntos, pero esto parece que no es sostenible en el tiempo.
Ayer el indicador medido por República Afap llegó a 573 puntos básicos, lo cual marca un incremento de 5,5% con respecto al cierre del miércoles (541 puntos). Los bonos cayeron de valor tanto en el mercado local como internacional.
Febrero podría constituirse entonces en un mes en el que se observe una volatilidad para los bonos locales.
Para los analistas de Caja Madrid, que fueron los primeros en anunciar a fines de 2002 que un canje de deuda era inevitable, los factores políticos influirán de manera importante, aunque más que nada lo hará la realidad económica del Estado.
En su añálisis sostienen que «para garantizar la solvencia será necesario afrontar una segunda reestructuración más agresiva que la realizada en mayo de 2003″.
Se llega a esta conclusión tomando en cuenta que el inicio de la campaña electoral puede generar volatilidad en los mercados.
«El giro positivo de la coyuntura no ha mejorado la popularidad del gobierno minoritario del Partido Colorado», se señala. Agrega que «el gran favorito es la coalición de izquierdas Encuentro Progresista-Frente Amplio, cuyo jefe de filas Tabaré Vázquez sería el futuro presidente», siendo el principal problema que tenga que afrontar este, el servicio de la deuda.
«El coste de la larga recesión ha sido pasar de un endeudamiento del 30% del PIB en 1998 al 120% este año. A pesar de la política restrictiva del gobierno, el ajuste fiscal está siendo insuficiente. El superávit primario ha permanecido durante todo el año muy por debajo del objetivo fijado por el FMI (3% del PIB) y probablemente no alcanzará para pagar la deuda en 2004. Las exigencias son incluso mayores en los próximos años (3,3% del PIB en 2004 y 4% en 2005) y suponen un coste difícilmente asumible para el nuevo gobierno», por lo que habrá que realizar una nueva reestructura, señalan los economistas del banco español. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad