Parmalat: fondos por transferencias de futbolistas eran desviados a Uruguay
Parmalat, desde que comenzó a expandirse, siempre potenció su relación con equipos de fútbol, a los cuales auspiciaba o, directamente, compraba.
El 1993, el director de deportes de Parmalat para América del Sur, José Carlos Brunoro, reconocía que el apoyo al Palmeiras ayudó a la empresa a aumentar sus ventas en el mercado brasileño. Brunoro participó directamente en la gestión del Palmeiras y hoy día forma parte del gobierno del presidente Lula Da Silva, en el Ministerio de Deportes.
Por esa razón, se creó el proyecto Parmalat en el deporte, expandiéndose hacia Argentina y Uruguay, con el auspicio de los cuadros Boca Juniors y Peñarol, a mediados de los 90.
Ahora se piensa que, en realidad, las estrechas relaciones entre Parmalat y el fútbol podrían haber sido para formar parte del entramado que vació la empresa.
También ahora se pondrán bajo la lupa todas las transacciones que se efectuaron entre los clubes que auspiciaba Parmalat.
Por ejemplo, según promotores, parte de los 15 millones de dólares que el Parma asegura que invirtió en la contratación del brasileño Alex (que hoy juega en el Cruzeiro) habría ido a parar a Wishaw, la sociedad financiera que funciona en Uruguay.
Los traspasos
En la pasada jornada, el diario brasileño Folha de São Paulo señaló que la Policía Federal (PF) sospecha que la filial brasileña de la quebrada multinacional italiana Parmalat desvió millones de dólares mediante la compraventa de jugadores de fútbol cuando patrocinaba al club Palmeiras, de 1992 a 2000.
Según Folha, los dolos se habrían realizado a través del traspaso de dinero de Parmalat Administración (filial a cargo de la sección alimentación) a Parmalat Participaciones (actualmente Carital Brasil), que remitía las sumas al exterior como si procedieran de operaciones de venta de jugadores.
El informe del rotativo agrega que, «según la dirección de Palmeiras, recursos procedentes de la transacción de por lo menos tres jugadores negociados por Parmalat con otros países pasaron por Uruguay, considerado como el paraíso fiscal de América del Sur».
Los montos se depositaban en una cuenta de Wishaw Trading, «empresa uruguaya que recibió 583,8 millones de reales (unos 208 millones de dólares, al cambio actual) de Parmalat Brasil y que está siendo investigada», tras las denuncias de Gianfranco Bocchi, el ex contador de Parmalat Italia.
Interrogado en su país, Bocchi habría señalado que «a estas dos firmas (Carital y Wishaw) llegó mucho dinero».
El entramado
Al ser consultado por la agencia de noticias AFP, un directivo del club paulista declaró no tener «nada que declarar» sobre el caso. Y la PF se dijo en la imposibilidad de confirmar o negar la existencia de esas sospechas, por el asueto dominical de sus responsables de comunicación.
El senador brasileño Romeu Tuma (un ex director de la PF) pidió hace unos días que se investiguen las actividades de Parmalat Brasil, incluyendo sus pasadas relaciones con el Palmeiras.
La legislación deportiva brasileña impide a las empresas ser «dueñas» de un jugador, por lo cual el Palmeiras era oficialmente detentador de los derechos federativos de los atletas; pero el contrato «le aseguraba que, a la hora de comprar o vender un jugador, la negociación no sólo sería encabezada por la empresa, sino que los recursos obtenidos quedarían con ella», asegura Folha.
Una versión que niega José Carlos Brunoro, que representó a Parmalat en la gestión del Palmeiras desde 1992 a 1997.
«(…) Teníamos muy claro cuál era el presupuesto de la actividad deportiva, pero si luego se lo hacía figurar en balances o partidas diferentes, no lo sé, incluso porque quien compraba jugadores era el Palmeiras», dijo Brunoro, que actualmente es asesor del ministro de Deportes, Agnelo Queiroz.
Las autoridades brasileñas investigarán la sociedad que existió entre la firma italiana Parmalat y el club de fútbol Palmeiras por sospechas de envíos ilegales de dinero fuera de Brasil, según informó el diario Folha de São Paulo. *
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