Los fondos salieron desde Italia: un juez brasileño inició una investigación

Directivos de Parmalat habrían utilizado a Uruguay para "lavar" U$S 600 millones

Pero lo que se presume es que el grueso partió desde Italia. Se habla de U$S 600 millones que llegaron a Uruguay y partieron con otro destino.

En Italia, Gianfranco Bocchi, uno de los contadores del coloso lácteo, declaró a la Justicia: «No sé dónde fue a parar el dinero que buscan. Pero puedo dar dos pistas interesantes. Revisen dos sociedades del grupo: Carital do Brasil y Winshaw. No conozco bien este asunto, lo único que sé es que en ellas terminaron montañas de dinero».

Carital negociaba transferencias de jugadores de fútbol a otros países y participó de operaciones «controvertidas» de compra y venta de activos de la Parmalat brasileña. También tenía como objetivo el patrocinio de los clubes de fútbol Palmeiras de San Pablo y Juventude de Caxias.

Winshaw es una sociedad anónima de inversiones radicada en Uruguay.

La misma fue creada en 1996 y hoy día tiene como dirección la planta central de Parmalat Uruguay, ubicada en Montevideo. Debido a que Winshaw Trading no puede actuar en el país, se presume que se usó como «puente» para enviar a otras partes del mundo los U$S 600 millones que recibió desde Italia y Brasil. Este dato es importante, porque si bien Bocchi dijo que el dinero partió de la central italiana, en Brasil se señala que la filial de Parmalat radicada en ese país, también envió dinero a Winshaw.

Los dueños de Winshaw Trading son otras colaterales de la multinacional: Parmalat Spa, Parmalat Brasil, Parmalat Venezuela y Parmalat Paraguay.

También hay otras dos sociedades creadas por Parmalat Internacional en Uruguay que podrían ser investigadas Alfrelan SA y Parmalat Soprafi.

 

Parmalat Spa

Parmalat Spa tiene casi el 17% de Winshaw. Uno de sus principales era Franco Gorreri, considerado el «tesorero» de Calisto Tanzi, fundador y dueño de Parmalat.

Gorreri, de 51 años, ex alcalde socialista de Collecchio, un pequeño pueblo en las cercanías de Parma (norte), era considerado el número uno de dirigentes de Parmalat Spa, la principal filial de Parmalat Finanziaria. Este retiró a mediados de enero enormes sumas de dinero de las propias cuentas corrientes por un total de 300.000 a 485.000 euros.

Gorreri es la décima persona detenida en relación al escándalo Parmalat.

Los jueces están convencidos de que Gorreri conocía desde hace más de 20 años el sistema irregular de cuentas falsas montado por Parmalat.

Según el hijo de Tanzi, Stefano Tanzi, «Gorreri estaba encargado de las relaciones financieras con otros bancos y podía firmar como Tonna y remplazarlo».

 

Brasil en problemas

En Brasil, Parmalat ya enfrenta tres pedidos de quiebra.

Una vorágine de acontecimientos acosan a Parmalat de Brasil: este martes la Bolsa de Valores de São Paulo suspendió la negociación de sus acciones, por tercera vez en una semana, ante un tercer pedido de declaración de quiebra solicitado por sus proveedores, que no reciben el pago al día.

A pedido del banco Sumitomo Mitsui, al que Parmalat debe 10 millones de reales (3,5 millones de dólares, cuya primera parcela no fue pagada la pasada semana), el juez Marcos Roberto Bernicci decidió impedir a la filial brasileña que venda cualquier propiedad y envíe dinero a la matriz o a cualquier otra filial en el exterior.

Para garantizar su decisión, fueron nombrados dos administradores (un contador y un abogado) que controlarán las cuentas de Parmalat desde dentro de la empresa, informaron a la agencia AFP portavoces de la Justicia de São Paulo.

Además, el juez solicitó al Banco Central información sobre todas las remesas antiguas de Brasil al exterior, que serán investigadas. Consultada por AFP, Parmalat no respondió a la medida, ni indicó si recurrirá.

La crisis de Parmalat en Italia tuvo un efecto inmediato en Brasil, donde la empresa decidió desde mediados de diciembre postergar los pagos a sus proveedores. Tres de éstos han pedido que la empresa sea declarada en quiebra, para cobrar sus deudas, aunque en principio éstas son menores, por unos miles de dólares.

El pasado viernes la empresa puso al día una deuda mucho mayor, por 9 millones de dólares, en pagos a la mayoría de proveedores de leche del país, pero dejó de pagar a los del estado de Goiás (centro). Parmalat informó que el dinero para pagar a esos proveedores de leche fue liberado este martes, por el Banco de Brasil, que lo había retenido en calidad de acreedor, aunque «sin observar los medios legales», según la empresa.

Esas deudas han preocupado al gobierno, que informó a la prensa que pondrá a disposición de los productores 200 millones de reales (71,4 millones de dólares) en créditos.

Al mismo diario, el ex vicepresidente de Parmalat Brasil, Carlos de Souza Monteiro, negó su participación en operaciones ilícitas, aunque indicó preferir que «Parmalat trate ese asunto». Parmalat de Brasil se ha desvinculado de esas empresas.

En nota divulgada el martes, indica que, aparte de Parmalat Brasil Industria de Alimentos, de capital abierto, «las otras empresas del grupo Parmalat existentes en el país tienen su gestión independiente y se reportan directamente a Italia. Siendo así, las operaciones financieras de esas otras empresas no pueden ser confundidas con la operación de Parmalat Brasil».

En Brasil, Parmalat tiene cerca de 6.000 trabajadores y ocho fábricas y sus ingresos entre enero y setiembre de este año alcanzaron 1.278,5 millones de reales (unos 435 millones de dólares al cambio actual).

Las deudas de Parmalat Brasil, incluyendo las financieras y las contraídas con proveedores, pueden alcanzar los 1.500 millones de reales (unos 535 millones de dólares al cambio actual), según estimaciones de un comité de bancos acreedores, recién creado en previsión de una eventual reestructuración de deudas o un pedido de concordato en Brasil, informó el diario Valor. *

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