El gobierno en lucha frontal contra la evasión
La mejora en la recaudación que desde hace 5 meses viene caracterizando los resultados mensuales que da a conocer la Dirección General Impositiva no responden exclusivamente a una mejora en la actividad económica del país, sino que también se generan a raíz de un trabajo a fondo que viene realizando la repartición.
Partiendo del principio de analizar los resultados de las empresas por sectores, en estos últimos días se han producido en Montevideo algunas clausuras que han llamado la atención. Sin duda que las más significativas han sido las clausuras por defraudación de 30 locales de comida rápida, los más renombrados de la capital.
El dolo constatado consistía en no dar entrada a la contabilidad de las empresas los tiques por servicios de comida que se expedían. En realidad, la DGI hizo gala de una paciencia envidiable ya que, según se informó a LA REPUBLICA, en una primera visita se comprobó la evasión, pero se acordó otorgar un plazo prudencial a las empresas para rectificar «el error» y poner al día y en forma correcta sus cuentas. Una segunda visita permitió constatar que no se había cumplido con lo acordado.
Los locales clausurados provisoriamente, a los que se aplicará multa, recargo e intereses (ya que se verificó que la evasión databa de largo tiempo), pueden hacerse pasibles de que luego de finalizado el estudio del tenor de la evasión se concluya que se incurrió en defraudación impositiva, lo cual les obligaría a pagar el impuesto que deberían haber pago multiplicado por una escala que abarca entre una y 15 veces.
Las empresas fabricantes de refrescos también están en la mira.
El interés de la DGI se inició a partir del bajo valor de venta de algunos productos. Visitados nueve locales de producción, se está estudiando la documentación aportada y confiscada, a fin de concluir si el pago de impuestos realizado es el correcto.
Desde la Presidencia, el Dr. Batlle se sumó a esta lucha contra la evasión y anunció la instalación de cajas negras en los molinos.
La Gremial de Molinos rechaza la instalación de este mecanismo, que se implementará en la industria frigorífica, para evitar la evasión impositiva, al tiempo que los panaderos buscan que se combata el informalismo en su sector y apoyan los anuncios presidenciales.
El presidente de la Gremial de Molinos, Daoiz Ramela, rechazó la propuesta del presidente Batlle ya que a su entender la instalación de las cajas negras (mecanismos de control de todo el proceso cárnico dentro de un frigorífico) aún no se ha concretado, por lo que sugirió que primero se debía ver en la práctica los resultados de este sistema para luego trasladarlo a otras ramas de la actividad.
Ramela coincidió con el presidente Jorge Batlle en el sentido de que deben aplicarse medidas para neutralizar la evasión de impuestos y facturación, ya que ello «perjudica a toda la industria formal, tanto a la molinera como a la panadera y fidera».
Si bien reconoció en Radio Carve que el problema de cómo evitar la evasión viene siendo analizado desde hace un tiempo con autoridades gubernamentales, no coincidió con la solución por la que optó el primer mandatario.
Para los molineros, el problema de la evasión del sector está en la facturación, «o sea, vender sin boleta, que eso hace diferencia entre el que cumple con el que no cumple sus obligaciones». La no facturación implica evitar impuestos del orden del 20% (IVA de 14%, Cofis, más impuesto indirecto sobre la compra de trigo).
En cuanto a la denuncia del mandatario en el sentido que hay irregularidades entre los productores harineros, el presidente de la Asociación de Industriales Panaderos indicó que esa situación está perjudicando a toda la cadena relacionada con la comercialización del producto y que, a causa de la coyuntura, muchos comercios debieron cerrar, mientras que otras panaderías preparan sus propias clausuras ya que el sector está «gravemente» golpeado por la informalidad. *
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