Nerviosismo frente a evolución de precio del dólar

Mientras los precios de las bolsas norteamericanas vuelven a inflar las burbujas de tres años atrás, el dólar se desploma, arrasando todas las previsiones y colocando en vilo a los operadores financieros del mundo.

Ayer, el mercado norteamericano cerró con un euro cotizado a 1.2682, el valor más bajo de la moneda norteamericana desde su creación en diciembre de 1999.

La caída del precio del dólar es generalizada. El precio del viejo símbolo de la pujanza y la seguridad norteamericana se precipita sin que los bancos centrales de los países cuyas economías están jugadas a la exportación a los EEUU puedan defenderlo comprando millonarias cantidades de billetes cotidianamente. Ayer el proceso que venía acelerándose desde setiembre cobró una dimensión de crisis. Los porcentajes de caída han venido acumulando valores que recién eran esperados en el segundo trimestre del año recién iniciado.

El envión de ayer fue causado por la afirmación de un economista miembro del Consejo de la Federal Reserv, Ben Bernanke, quien se manifestara el viernes señalando su impresión en cuanto a que el dólar iba a mantener la tendencia y ello no suponía para la FED un riesgo de crisis en las estructuras actuales del comercio y los flujos de capital. Empero, todo el mundo está asustado y se aguarda con generalizadas expectativas que es lo que dirá el actual secretario del Tesoro, Snow en su mensaje a la nación sobre el estado de la economía y las perspectivas para 2004.

La precipitación del dólar es producto de la fuga de capitales provocados por las incertidumbres que genera en los inversores la dilucidación de las fuertes contradicciones económicas y políticas de EEUU. Además, las tasas europeas duplican los rendimientos que se obtienen en los bancos norteamericanos.

Se acorta el tiempo de América Latina

Latinoamérica no es una excepción y el continente que ingresaba en un año de crecimiento esperado superior al 2,5% volvió a advertir la fragilidad de su dependencia a los cambios que se operan en el norte. Si bien hay lecturas optimistas es imposible soslayar el imput histórico que la caída está imprimiendo a los muy delicados equilibrios de las economías latinoamericanas. Más allá de los saldos en la cuenta corriente de bienes y servicios –hay economías para las cuales el saldo neto de comercio de bienes y servicios es positivo– el riesgo deviene de la fragilidad de los equilibrios en zonas muy expuestas y gravitantes para la estabilidad latinoamericana. El caso típico es Brasil, donde el anuncio de que ese país amortizaría deuda contrarrestó las malas noticias que ya ayer estaban indicando el inicio de problemas de calce de monedas y rentabilidad de los fondos de inversión.

Mañana habla Snow. El mundo lo escuchará atentamente a la espera de nuevos datos acerca de lo esencial: cuál será el límite aceptable para que los equilibrios del financiamiento de los déficit norteamericanos no se pongan en riesgo. Entonces el presidente Bush aceptará discutir con la FED el momento y la entidad del aumento de las tasas de interés. América Latina aguardaba esto –dinero escaso y caro– para el segundo semestre de 2004. Ahora es probable que la tasa norteamericana deba aumentarse antes de tiempo pese a que, incluso, ello se constituya en un riesgo agregado a la ya problemática reelección del discutido presidente norteamericano. *

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