La Justicia continúa realizando allanamientos en dependencias de la multinacional

Calisto Tanzi es de nuevo interrogado y continúa la búsqueda del "botín"

Tanzi respondió a varias preguntas por cuarta vez desde su entrada en la cárcel, el pasado sábado en Milán. Después del interrogatorio leyó una declaración que fue unida al proceso verbal, indicó el juez Guido Salvini, sin dar más detalles.

Uno de los abogados de Tanzi, Fabio Belloni, repitió el sábado por la mañana que Tanzi nunca había robado dinero de las cajas del grupo «para ingresarlos en sus cuentas personales». «No hay nada que esconder. No hay tesoro: ni grande ni pequeño», aseguró, refiriéndose a la búsqueda del dinero desviado que lleva a cabo la Justicia.

Sin embargo, el propio Tanzi reconoció durante interrogatorios precedentes que desvió 500 millones de euros (unos 550 millones de dólares) que pertenecían a su grupo. El responsable afirmó que este dinero sirvió para sanear las cuentas de Parmatour, un operador de viajes dirigido por su hija Francesca, que sufre serias dificultades económicas desde hace años. Esta será interrogada la próxima semana.

 

Sospechoso

El ex presidente del grupo es el principal sospechoso de un agujero financiero de unos 10.000 millones de euros, descubierto en las cuentas del grupo que él mismo fundó. Sus ex directores financieros, encarcelados desde el miércoles acusados de haber falsificado balances, afirmaron que se limitaron a seguir las órdenes de su ex patrón.

Por otra parte, dos de los protagonistas del escándalo, Gianpaolo Zini, ex consejero jurídico de Parmalat, y Lorenzo Penca, ex presidente de la auditoría italiana Grant Thornton Spa, fueron trasladados el sábado de la prisión de Milán a la de Parma en un furgón blindado. Los dos hombres fueron en todo momento separados para que no pudieran comunicarse entre ellos. Otro asociado de Grant Thornton, Maurizio Bianchi, fue interrogado el sábado en la prisión de Come, al norte del país, y rechazó tajantemente las acusaciones que pesan sobre él de «asociación con delincuentes para provocar una bancarrota fraudulenta».

La Policía multiplicó los registros este fin de semana: en Parma, fueron confiscados documentos durante una redada en la sede del Banco del Monte, cuyo presidente, Franco Gorreri, ejerció en el pasado responsabilidades en el grupo Parmalat.

También fueron aprehendidos varios documentos considerados «interesantes», en el despacho en Nueva York de Gianpaolo Zini.

Por su parte, la Justicia italiana busca 250 millones de euros que habrían acabado en Malta, después de haber pasado por el paraíso fiscal de las Islas Caimán, concretamente por una cuenta del español Banco Santander. Los responsables de esta institución bancaria, la más importante de España, deberán declarar sobre esta cuestión.

También se verán obligados a rendir cuentas ante un juez grandes banqueros, entre ellos el presidente de la entidad financiera italiana SanPaolo, Rainer Masera, supuestamente «informado de los hechos».

Por su parte, los sindicatos de Parmalat recibieron la garantía de que los salarios serán pagados, y el jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, afirmó, después de que saliera a la luz el escándalo Parmalat, que desea aumentar la vigilancia de los mercados financieros para «restaurar la confianza» en la economía italiana. *

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