En Uruguay la empresa dará utilidades este año

Parmalat podría vender las 30 filiales que tiene alrededor del mundo

Gutman relativizó esta situación y dijo que ya se estaba produciendo desde hace tiempo atrás y la medida fue tomada por los bancos debido a la crisis financiera por la que atravesó el sistema financiero.

Mientras sigue siendo un misterio en qué va a desembocar la crisis de Parmalat, empresa que fuera intervenida por el gobierno italiano, el tema central parece ser ahora la reorganización que deberá llevar adelante la multinacional que terminó quebrada.

Si bien la crisis central se desató en Italia, la misma ha repercutido en 30 países donde Parmalat tiene subsidiarias y hasta dos cuadros de fútbol (Parma en Italia y Palmeiras en Brasil).

Parmalat emplea a nivel mundial a 38 mil personas y recibe por día 58 millones de litros de leche. La sociedad especializada en productos pasteurizados «larga vida» fue fundada en 1961 por Calisto Tanzi y sobre mediados de diciembre se detectó un probable fraude por una cifra estimada en 10.000 millones de euros, unos U$S 12.400 millones.

El 15 de diciembre y cuando Parmalat veía caer más del 70% el precio de sus acciones, se designó a Enrico Bondi como «interventor». El pasado martes, el gobierno de Silvio Berlusconi adoptó por vía urgente un decreto ley para salvar a Parmalat, el mayor grupo alimentario italiano.

Las filiales

La tarea que Bondi encabezó de manera inmediata fue saber en que situación se encontraban las diferentes filiales.

Gutman dijo ayer a LA REPUBLICA que en estos últimos días ha conversado en reiteradas ocasiones con Bondi, que ve en las filiales la esperanza de una salida ordenada de la crisis por la cual atraviesa la multinacional.

Los datos aportados por Gutman parece que son alentadores. Parmalat Uruguay espera tener este año ganancias, tras un 2001 y 2002 difíciles a causa de la aftosa y la crisis bancaria.

A nivel financiero, Gutman dijo que la filial Uruguay «está funcionando casi normalmente» y se sigue cumpliendo con los diferentes compromisos.

Para el empresario uruguayo la situación para Parmalat es mejor ahora que hace una semana y esto se debe a la intervención del gobierno italiano, quien no quería terminar cerrando la empresa y dejando a 4.000 trabajadores en la calle y miles de productores lecheros en la ruina.

Pero a nivel de los bancos uruguayos que otorgaron préstamos a Parmalat, una de las mayores preocupaciones son los avales que otorgó la casa matriz a una serie de préstamos que se le dieron a su filial uruguaya.

Cuando Parmalat Uruguay necesitaba algún préstamo de importancia, los bancos locales optaban generalmente por pedir como «garantía» un aval de la casa matriz. Ahora en círculos financieros se reconoce que esos avales «no existen, no valen nada» y no se sabe cuál será el camino a tomar.

Una opción podría ser que se exigiera a Parmalat Uruguay que se sustituyan esas garantías, por otras, pero que debido al monto de las operaciones serán más que difíciles conseguirlas. En total la deuda con los bancos uruguayos llega a U$S 27 millones y estos para autorizar líneas de crédito a Parmalat Uruguay deben consultar con sus casas matrices, ya que las decisiones sobre préstamos aún a cortísimo plazo a las filiales de la empresa lechera se resuelven en las centrales de los principales bancos del mundo.

Parmalat Uruguay surgió en 1993 cuando la multinacional compró el 100% del paquete accionario de Lactería SA.

Tiene 320 empleados y a sus plantas remiten leche diariamente 240 tamberos.

Un 45% de lo que produce se consume en el mercado interno y el 55% restante se exporta.

Su participación en el mercado interno es de 17% en leche, 25% en yogur y 40% en postres lácteos.

La venta

El buscar una salida ordena a la crisis de Parmalat es la principal tarea de Bondi. Debido a que ya comenzaron a anunciarse decenas de juicios contra la multinacional, todo hace indicar que la salida pasa por vender la misma de manera conjunta o por partes.

Ahí es donde precisamente radica una de las mayores fortalezas de las filiales, las que funcionan en su mayoría de manera óptima y dando utilidades (por lo menos eso indicaban los estados contables de Parmalat en Italia).

A comienzos de esta semana se empezó a correr un fuerte rumor sobre la intención de los nuevos directores de Parmalat de eliminar varias filiales, entre ellas la de Argentina, Brasil y Uruguay.

Pero el camino no sería ese y sí la venta por separado de cada una de ellas, para intentar lograr la mayor cantidad de efectivo posible.

En el caso de Uruguay, Parmalat Italia es dueña del 100% de las acciones de esta filial y algo similar sucede con la gran parte de las 30 filiales en el resto del mundo.

Si se confirma que éste será el futuro para las filiales de Parmalat a nivel de la región, se puede estar desatando una nueva lucha entre grandes corporaciones de la industria láctea, las cuales en el pasado ya se enfrentaron para quedarse con grandes compañías lecheras que estaban en serios problemas. *

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