Greenspan le da una mano a Bush
La precipitación del precio del dólar está revolucionando los mercados financieros y amenaza precipitarse sobre la delicada estabilidad de los mercados bursátiles. En previsión de los desequilibrios que generaría la decisión del gobierno norteamericano de mantener la tasa de interés en sus niveles más bajos de los últimos cuarenta y cinco años y, particularmente, del impacto que generaría la devaluación del dólar para las exportaciones niponas a EEUU, el banco central de Japón (BCJO) compró anteayer la fantástica suma de 9.2 billones de dólares a los efectos de mantener el Yen relativamente equilibrado. El cambio que había caído a 107.27 yens por dólar luego de conocerse la decisión de la FED, cerró a 108.25, luego de la trillonaria adquisición de dólares en Japón.
Dinero barato
La decisión de la Reserva Federal de los EEUU manteniendo su tasa piso de créditos al sistema financiero en el 1% «por un tiempo considerable» ya estaba siendo descontada por el mercado cambiario y bursátil norteamericano en las semanas previas. Dos datos de último momento se agregaron para que la FED tomara el martes tal decisión: una, el inesperado comportamiento de la oferta de trabajo en noviembre, se crearon menos de la mitad de los empleos previstos; el otro, una inflación contenida que en octubre pasado acumulara tan sólo un 1,2% en los doce meses previos.
El mantenimiento del valor básico de la estructura de precios del dinero en el área del dólar se mantendría por unos cuantos meses más pese a que los mercados ya piensan en cuál será el tono de la presentación que Alan Greenspan deberá realizar a mediados de enero respecto a la evolución global de la economía norteamericana. Hasta ahora, el precio del dólar está cayendo en proporción directa al nivel de las tasas. La debilidad del dólar se explica, además, por las proyecciones de déficit fiscal que tendría EEUU al término de la campaña electoral. Los analistas coinciden en que al término del año electoral, el déficit del gobierno central norteamericano se elevará de los actuales 374 billones de dólares a los 600 billones. Con la decisión de esta semana la FED completa la décima tercera caída de la tasa en el curso de los dos años y medio previos. *
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