Brasil retomará el camino del crecimiento económico en 2004

Brasil se prepara para una reactivación económica en 2004, un año después de que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva asumiera el poder y anunciara un «espectáculo de crecimiento».

«Las perspectivas para 2004 son mucho mejores que al inicio de 2003″, garantizó el presidente del Banco Central brasileño, Henrique Meirelles, recordando que en enero, al comenzar el mandato del gobierno de izquierda, una grave crisis de confianza nubló las expectativas de crecimiento en la gigante nación sudamericana, cuya economía seguramente no crecerá este año.

Meirelles, que abrió un seminario de la Federación Brasileña de Bancos (Febraban), se sumó al optimismo de algunos de los más destacados economistas brasileños al afirmar que ya está en curso una «recuperación de la actividad», que atribuyó a la dura política de ajuste del gobierno.

Pero advirtió que el ajuste no será prematuramente flexibilizado, a pesar de las fuertes presiones de los sectores productivos ahogados por un año de crisis y elevadas tasas de interés: «el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica (…) depende fundamentalmente de no precipitarnos en el proceso de flexibilización de la política monetaria».

El director económico de Febraban, Octavio de Barros, dijo a la AFP que Brasil está entrando en una recuperación económica que puede saldarse con un crecimiento de 3,6%; del PIB en 2004, y que a diferencia de otros períodos, coincide con una favorable recuperación económica internacional.

Tras el difícil 2003, la cuestión es la intensidad de esa recuperación económica a la que aspira Brasil. «Todo indica que la reactivación en curso será lenta y desigual», evaluó el ex secretario de Política Económica y director de la consultora MB Associados, José Roberto Mendoña de Barros, destacando uno de los nefastos resultados que el país arrastrará de 2003: «la importante caída del consumo».

«Existe unanimidad en que tendremos aceleración del crecimiento en 2004″, destacó el economista del Instituto de Investigación Económica (Ipea, vinculado al ministerio de Planificación), Armando Castelar Pinheiro, advirtiendo sin embargo que el «dato que en 2004 puede no ser positivo es que seguramente se mantenga una tasa de desempleo de dos dígitos».

La economía brasileña se resintió fuertemente en 2003 de la adversa coyuntura de final de 2002, cuando el mercado se desmoronó ante la desconfianza hacia el nuevo gobierno de izquierda, y posteriormente de la rigurosa política de ajuste aplicada por el gobierno.

Con ello, tras dos trimestres de caída, el PIB de Brasil se contrajo 1,5%; en el tercer trimestre de este año respecto al mismo periodo de 2002, y solo avanzó 0,4%; sobre el segundo trimestre de este año. Además, en casi un año de gobierno del presidente Lula, el desempleo se ha elevado a 12,9% en octubre (1,7 punto de porcentaje más que un año antes) y los salarios cayeron 15,2%;.

Incluso, tras una recuperación en setiembre, la producción industrial cayó 0,5% en octubre con relación al mes anterior, aunque mejoró 1,1% sobre el mismo mes de 2002.

Para avanzar a paso firme hacia ese ambicionado crecimiento económico, el gobierno tendrá que sumar a sus logros de estabilidad macroeconómica la ampliación «del grado de previsibilidad económica» y reglas claras para el mercado, señala Octavio de Barros, coincidiendo con el ex presidente del Banco Central, antecesor del actual, Armínio Fraga, para quien «las condiciones para la reactivación económica son excelentes». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje