Auditoría General de la Nación recomendó sanciones a Aeropuertos Argentinos 2000

El polémico empresario Eurnekian y sus negocios en Argentina

Eduardo Eurnekian es un personaje paradigmático de los que hacen negocios sin riesgos.

O que invierten menos de lo que se comprometen cuando ganan un concurso o un negocio.

Su fortuna primitiva proviene del rubro textil, pero la plata enorme la regó con el negocio de la TV, con el tendido poco prolijo del cableado cuando fue pionero del negocio de los canales por Cable, que vendió, quedándose siempre con un remanente hasta que hoy mismo América TV que nominalmente está en manos del grupo Vila-Manzano, no sería raro que el «armenio» mantenga algún interés o peso.

Con el menemismo, Eurnekian, en convenios que en ocasiones rondaron en el escándalo, como el que concretó con los italianos que controlan el aeropuerto de Milán, hizo sociedad para lograr la concesión de los aeropuertos. Casi todos. Quedaron fuera el de Río Gallegos y Calafate en tiempos en que Néstor Kirchner era gobernador de la provincia. Ahora se haría cargo del segundo.

Hace poco, la Auditoría General de la Nación (AGN) redactó un informe sobre las privatizaciones de los principales aeropuertos del país. Se pone allí de relieve una serie de incumplimientos contractuales del concesionario y recomienda sancionarlo, inclusive con la rescisión. Un curso similar siguieron legisladores de la oposición que integran la Comisión Mixta Revisora de Cuentas, órgano parlamentario al que se remite la AGN. Los diputados del ARI, partido de Elisa Carrió, José Vitar y Gerardo Morales pidieron a Néstor Kirchner que no admitiera la renegociación contractual aprobada por Eduardo Duhalde que permitía que Eurnekian zafara de sus irregularidades.

En mayo, la intervención de la senadora y primera dama Cristina Kirchner les dio alguna tranquilidad a esos legisladores y es por eso que dos días después que asumiera el nuevo mandatario, éste ya había decidido invalidar esa renegociación y aprovechó para ello un dictamen judicial que dispuso suspender su vigencia hasta resolver sobre la validez del nuevo contrato.

Esa cuestionada versión transformó el canon anual original de 171 millones de dólares en un aporte en pesos, variable, y proporcional a los futuros ingresos de AA2000, nombre de la empresa. Según calcularon los legisladores en un informe a Kirchner, esta modificación privaría al Tesoro Nacional de percibir «358 millones, que podrían destinarse a motivos mucho más nobles que otorgar una ganancia extraordinaria a quien ha incumplido sus obligaciones».

Las faltas aludidas son las señaladas en sucesivos informes de la Auditoría. El último de ellos, girado al Parlamento, es lapidario y menciona incumplimientos en los planes de obras, falta de actualización de las garantías del contrato, modificaciones societarias no admitidas por éste y, por supuesto, el no pago del canon, dolarizado hasta que no haya una renegociación válida que lo pesifique definitivamente, como consecuencia de la devaluación.

En un informe de 2002, la Auditoría recomendó al poder concedente castigar las faltas de AA2000 con las sanciones previstas en el contrato, penas que incluyen la rescisión. Pero el proyecto actual de la Auditoría es mucho más directo ya que, ante la «reiteración de los incumplimientos», recuerda que el numeral 23.1 del acuerdo contractual firmado en 1997 prevé dar por caída la concesión sin costo para el Estado.

Este último trabajo computa también la falta de pago de las cuotas semestrales sexta y séptima del canon, que la sociedad presidida por Eduardo Eurnekian no pagaría íntegramente desde 1998. Según los cálculos consignados en trabajos anteriores de la Auditoría, a junio de 2001 la empresa había pagado 181,62 millones de dólares, pero para entonces ya adeudaba 467,70 millones en esa moneda dura, incluyendo intereses por mora y el aporte porcentual de esa contribución que directamente debía destinarse a la Seguridad Social. Gran parte de esta discusión hoy se dirime en los tribunales.

También los planes de obras dieron lugar a entredichos con el gobierno y generaron millonarias obligaciones incumplidas. A fines del año 2000, los técnicos de la AGN detallaron que Aeropuertos Argentinos 2000 había informado inversiones por 229 millones, de los cuales sólo 55,56 estaban acorde con los programas previstos.

Mientras, la empresa de Eurnekian espera, confiando que los argumentos con los que convenció a la gestión duhaldista para cambiar los términos de su contrato también serán atendidos por Kirchner.

Uno de ellos, que el tráfico de pasajeros es menos de la mitad de la que el consorcio previó en el momento de realizar su oferta (23 millones anuales contra los 11 millones efectivos actuales). O que el grupo ejecutó millonarias obras «adicionales», es decir, no previstas en el plan original, a cambio de las otras.

Eurnekian fue eximido de prisión pero se le fijó una fianza de 14 millones de pesos, exactamente la cifra reclamada por la AFIP (Impositiva) como pretensión fiscal en su denuncia por evasión, pero inferior a los 40 millones que le fueron fijados como embargo sobre sus bienes.

La orden de captura fue dictada el 1º de julio, por el delito de evasión agravada en los impuestos a los bienes personales, Ganancias e IVA. Las operaciones denunciadas son los giros al exterior realizados entre 1995 y 1997 por el empresario, producto de la venta de sus tenencias accionarias en Cablevisión, por un monto global de 700 millones de dólares, no declarados en los mencionados impuestos. El empresario había presentado la salida del dinero como gastos o donaciones, cuando en realidad constituyó dos fondos fiduciarios en las islas Bahamas y Caymán, de los cuales conservaba plena disponibilidad. Un benefactor. *

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