La modificación del secreto tributario también está en la agenda de propuestas

DGI estudia pedido de pena de penitenciaría para grandes evasores

A un año de su asunción como director de la DGI, el contador Eduardo Zaindensztat, no sólo ha multiplicado en dos veces y media las inspecciones realizadas e incorporado al formalismo unos 10.000 empresarios, sino también está empeñado en llevar adelante una reforma impositiva y en lograr que todos los que deban aportar, lo hagan y con las cantidades correspondientes.

En reunión ayer con representantes de la Cámara Empresarial del Uruguay, Cámara de Comercio, BPS, y el director de Aduana Nilo Acuña comenzó a funcionar un trabajo conjunto que se espera en un corto plazo comience a dar sus frutos.

Una de las líneas de trabajo será extender a todo el país una experiencia piloto realizada recientemente en Rivera donde se logró la reincorporación al sistema tributario de numerosos comerciantes y la regularización de un 25% que aceptó sus deudas y se acogió a planes de pago, otro 25% debido al tamaño de su deuda estudia cómo pagar, otro 25% a quienes se constató evasión importante y se analiza desde Montevideo los próximos pasos a dar y un 25% a quienes no se encontró irregularidades.

Zaindensztat informó que mejorando lo realizado en Rivera «que también tuvo sus puntos débiles» se lanzará próximamente en forma conjunta entre los organismos recaudadores del Estado y las cámaras empresariales una campaña de información «a lo largo y ancho del país» sobre las ventajas al sector informal de inscribirse.

Recordó que, de acuerdo con el tamaño del negocio, existe una tributación determinada que en algunos casos se paga 0 a la DGI, en otros muy poco y para los pequeños empresarios también existe una bonificación por parte del BPS.

«Pero también se asistirá al empresario para que se pueda incorporar al sector formal, ya que como a veces el pago de honorarios a un gestor o a un profesional es una carga importante, nos vamos a comprometer en asistir al pequeño empresario y mostrarle que puede directamente cumplir con sus obligaciones a través de la red de pagos de la DGI, o del BROU o Abitab, sin incurrir en costos mayores».

 

Empresarios en falta

Otro de los flancos que el director de Rentas está dispuesto a combatir es el del empresariado que no cumple de forma cabal con sus obligaciones tributarias, «se trata de un sector importante del empresariado del país».

Al respecto ratificó que «también es rol de la DGI auditar, fiscalizar y controlar que todos paguen lo que corresponda», ya que últimamente se han detectado relevantes evasiones por parte de empresarios formales, ello ha sido posible por una mejora en lo que respecta a la administración tributaria.

La constatación de estas importantes irregularidades llevaron a Zaindensztat a proponer una reforma del Código Penal por la que, una vez definido el monto de la evasión, se castigue al infractor con pena de penitenciaría y no de prisión (lo cual habilita la libertad a muy corto plazo). Los técnicos del Ministerio de Economía ya están trabajando en esta línea y ahora se hace necesario que se informe al nuevo titular de la cartera, Isaac Alfie.

Dispuesto a combatir con dureza este tipo de dolos, también entiende necesario que se modifique el secreto tributario de manera que la DGI pueda manejar públicamente los nombres de los grandes evasores como forma de aumentar el escarnio público sobre el evasor.

Simultáneamente se plantean otras medidas que apuntan no sólo a mejorar la recaudación sino también a poder bajar las alícuotas que el jerarca reconoció «son altas».

Entre ellas, la eliminación de ciertas exoneraciones tributarias que hoy existen porque hay sectores de la sociedad «que tal vez estén bien exonerados por el legislador con el fin de buscar un desarrollo social o económico pero si se hace muy ancha esa banda de exoneraciones el resto, los que pagan, tienen que hacer un esfuerzo mucho mayor». Otra propuesta es el ensanche de la base tributaria «para disminuir las tasas actuales en forma importante».

Asimismo se va a mejorar el relacionamiento con las intendencias ya que como organismo estatal deben participar de este emprendimiento. En la actualidad, se ha constatado que se autoriza a feriantes de ropa u otro tipo de productos a instalarse sin pedírseles su inscripción ante el BPS y DGI. » En eso tenemos que trabajar con los intendentes», sostuvo.

 

Estudio técnico

El jerarca reconoció que se hace necesario realizar un estudio técnico para poder aquilatar lo que es la evasión. «Para eso hay que basarse en la matriz insumo-producto, es decir, conocer detalladamente qué consumimos los uruguayos y dónde lo compramos».

Esa matriz la elabora el BCU y la última es de 1982 por lo que resulta poco confiable, Ello se debe a que los hábitos de consumo y de compra han cambiado en estos 21 años de forma considerable, valga como ejemplo que en aquel momento no existía TV cable, no se comían hamburguesas, etc.. Con datos fidedignos se puede realizar un seguimiento muy cercano a la realidad de la actividad empresarial de manera que el combate a la evasión y el informalismo no se haga de una manera tan artesanal como se está realizando en la actualidad. *

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