Anmype reclamó mayor participación
El dirigente sostuvo que «más allá de los datos que significa el sector en el empleo o en el PBI, éste «es un sector comprometido social y políticamente con este país, dispuesto a asumir sus obligaciones y responsabilidades en cada lugar o instancia que corresponda». Por ello, «nos preocupa profundamente cuando en ambitos como la Junae, el Consejo Directivo del LATU, el Foro Consultivo Económico y Social del Mercosur, entre otros, participan gremiales empresariales como miembros plenos. A la Anmype no sólo no se la convoca, sino que se la desconoce o simplemente se le impide el ingreso».
Seguidamente, recalcó que su institución ha venido transitando el camino «con mucha entereza, con mucha dignidad, sin rebajar ninguno de nuestros postulados por obtener alguna concesión para nuestra joven gremial, que en este año cumplirá sus quince años, pero queremos decir, sin arrebatos pero sin flaquezas, que seguiremos reclamando la participación en cuanto espacio permita mejorar la situación de estos grandes empresarios a los que hoy tengo el honor de representar».
Seguidamente describió «el camino que hay que empezar a transitar si queremos dejar de añorar a Maracaná, que no necesariamente se debe ser de Peñarol o de Nacional, que hasta puede que no nos guste el fútbol o no tomemos mate. Que se puede estar a favor de la exportación y también del mercado interno, que no todo debe ser público o necesariamente privado, y que a pesar de no tomar partido también somos tan orientales como el que más».
También se refirió a que, dado que el año que viene será un año electoral, «eso siempre trae aparejado que los partidos nos pidan nuestra opinión. Y en ese plano de intercambios, Anmype ya en el año 99 les hizo llegar a los presidenciables de aquel momento algunas propuestas que entendemos, por estar aún en el debe (imaginen que han pasado cinco años y nada se ha hecho), conservan plena vigencia y serán entonces sin duda propuestas que aún les seguiremos haciendo».
Detalló algunas de las propuestas. «Decíamos que había que realizar una profunda reformulación de la Dinapyme y que había que sacarla de la órbita del Ministerio de Industria y Energía y transformarla en un Instituto Nacional de carácter descentralizado en todo el país, de composición público-privada, integrada por la mayor cantidad de actores en el tema. En fin, un organismo con jerarquía institucional y política, idóneo en el trazado de las políticas de mediano y largo plazo, capaz de implementar con independencia y eficiencia los programas para el sector».
«También nos proponíamos un ámbito técnico de propuesta a mediano y largo plazo, que actuara como el eje de un ‘Sistema Nacional de Innovación’, que analizara el alcance internacional de tendencias tecnológicas, de mercado; de análisis regional y mundial, de grandes líneas de oferta y demanda de productos y servicios. En fin, saber hacia dónde dirigir los esfuerzos del país, con un nivel de certeza muy superior al que actualmente se obtiene», agregó.
«Por último, la necesidad de realizar un gran esfuerzo público y privado para desarrollar un gran Plan Nacional de Informatización de Pymes, mejorando las posibilidades de acceso a la tecnología y a la información, paralelamente con un Programa Nacional de Calidad que incentive la excelencia empresarial». *
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