Desde el gobierno destacan que se salió mejor de esta crisis que de la ocurrida en 1982

Economistas coinciden sobre la fragilidad financiera del Estado

Durante su alocución, el director de Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía, Isaac Alfie, dijo que el año pasado se estuvo al borde del abismo «pero dimos varios pasos atrás».

Recordó que la corrida bancaria que se registraba por aquel entonces era de tal magnitud que una primera partida de asistencia enviada por los organismos internacionales duró tan sólo 10 días, ya que se fue en su totalidad en la devolución de depósitos.

Entre julio y setiembre las proyecciones de inflación eran de 80% a 100% anual y «vimos la anarquía en las calles», recordó el economista, al hacer referencia a los saqeuos de supermercados.

La salida fue lograda «gracias al apoyo político» dado a la ley de reprogramación de depósitos en la banca estatal. Alfie también destacó que se respetaron los derechos de propiedad, con excepción de la reprogramación de los depósitos del BHU y del BROU. La medida fue tomada en aquella oportunidad debido a que no se tenía un respaldo del 100% de los depósitos si éstos se hubieran sido retirados.

Posteriormente, señaló que el gobierno efectuó un ajuste fiscal «ortodoxo», al igual que un manejo monetario del mismo tenor.

Por último, se efectuó el canje de deuda. Para Alfie, los resultados visibles de las medidas del gobierno son en la actualidad una reducción del gasto público, la recuperación de la recaudación tributaria, un aumento de las exportaciones y de las importaciones (en el segundo semestre) y un crecimiento en los depósitos.

«La inflación está bajo control y aumentó el empleo en la industria y la construcción», dijo el asesor del MEF.

 

Situaciones similares

Alfie también comparó la situación generada en 1982 y 2002. Con 20 años de diferencia, se repitió una crisis de magnitud. En 1982 el déficit fiscal era de 14% (del PBI) y en 2002 del 4%.

Mientras que hace 20 años el tipo de cambio pegó un salto mucho más grande que en el 2002, el salario real cayó aun más.

A nivel del gobierno central, después de 1982 se subió el gasto público, mientras que tras la crisis del año pasado se bajó. Hace dos décadas las exportaciones cayeron, ahora están subiendo, y los depósitos volvieron más rápidamente a los bancos.

Por estas razones es que Isaac Alfie considera que la recuperación esta vez fue mejor, por lo que se debe deducir que el equipo económico actuó de manera más eficaz que el que estaba hace 20 años.

Al finalizar su exposición, el funcionario del gobierno indicó que en el planteó de reestructura de deuda presentado a los inversores se proyectó para el período 2002-2012 un crecimiento anual promedio de 1,4%, la suba del salario real a 1,4% (anual) y un resultado fiscal primario (ingresos menos egresos del gobierno, sin incluir intereses de deuda) de 3,75%, o sea, de acuerdo con las metas previstas con el FMI.

Alfie discrepa con el Fondo en cuanto a cómo medir los resultados del gobierno. Mientras que el FMI considera que se debe tener un resultado fiscal primario para el cálculo de sustentabilidad de la deuda, el asesor del MEF indica que lo importante es el resultado global, o sea, tras el pago de intereses de deuda.

Para el economista se debe tener en el futuro una ortodoxia a nivel fiscal, buscar una mayor apertura para no depender tanto de la región e introducir reformas en el sector público.

 

Otras proyecciones

Adrián Fernández, del Cinve, estuvo de acuerdo con Alfie en que la reactivación ya ha comenzado, aunque destacó que el crecimiento está siendo más lento debido a que los salarios continúan perdiendo poder adquisitivo.

Sobre las perspectivas, pronosticó un afianzamiento del crecimiento, inflación en dólares (por fortalecimiento del peso), recuperación de salarios y un probable incumplimiento en las metas acordadas con el FMI, ya que el gobierno no alcanzará el superávit fiscal primario acordado.

Las proyecciones son de una caída de 1,5% del PBI este año, con un crecimiento de 3,6% el año próximo.

En cuanto al consumo privado, caerá este año 6,9% y crecerá 3,2% el próximo.

El motor del crecimiento del año próximo será el sector interno (comercio y los servicios).

La inflación prevista por Cinve para este año es de 13,8% y para el 2004 de 16,4%.

Sobre el dólar se pronostica para el año próximo una mayor volatilidad en su precio.

En cuanto a las cuentas públicas, el resultado fiscal primario será este año, según Cinve, de 1,3% del PBI y el próximo de 1,7%.

El desempelo se mantendrá estable (17,8% en 2003 y 17,5% en 2004). El salario real caerá este año 3,9% y crecerá el próximo 3,7%.

Fernández también pronosticó que si las tasas de interés internacionales suben de manera excesiva este año o el próximo, Uruguay no podrá pagar su deuda externa, por lo cual entrará en «default». Pero acotó que esto sería un mal menor, ya que la totalidad de los países de la región tampoco podrían pagar, por lo cual se debería ir a una reestructura mundial de la deuda externa.

Sobre un probable triunfo del Encuentro Progresista señaló que no traería problemas, ya que los inversores reestructuraron la deuda conociendo la posibilidad de que Tabaré Vázquez llege al Edificio Libertad.

 

Acuerdo entre partidos

Horacio Morero, de la consultora Tea, Deloitte & Touch, señaló que el canje de deuda definió la estrategia que debe seguirse a nivel fiscal para los próximos 10 años, pero si no hay consenso entre los candidatos para las elecciones de 2004, se podrá afectar los logros conseguidos con dicho canje. Consideró que una estrategia similar a la seguida en Brasil  donde antes de las elecciones todos los candidatos se comprometieron a pagar la deuda en las condiciones pactadas  sería un hecho beneficioso para Uruguay.

Morero dijo que la competitividad uruguaya no es buena dentro de la región, además de existir fragilidad financiera del Estado, incertidumbre sobre tasa de inflación y un déficit fiscal alto que es financiado con deuda a corto plazo (Letras de Tesorería).

 

Fragilidad del Estado

Por su parte, el economista Michele Santo, de AVIA International, coincidió con Morero en el sentido de que la fragilidad del Estado es importante. Destacó que las reservas del BCU están compuestas en un 80% por dinero prestado, el cual hay que devolver. No se aventuró a decir que la recuperación ya comenzó, debido a que no puede definir si la misma es sostenible o transitoria. Para Santo hay muchas incertidumbres en el futuro y no están dadas las condiciones de inversión, precisamente por el panorama poco claro al cual se enfrentan los inversores.

En su disertación puso énfasis en que el año próximo podría haber nuevamente una crisis financiera, agregando que si la misma sucede «será por responsabilidad nuestra» y no por factores externos. Para evitar esto llamó a efectuar urgentes reformas a nivel estatal. *

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