"Tratan de ensuciar el proceso para favorecer a los privados"
Al comenzar el proceso de construcción de una central energética de ciclo combinado a gas natural por parte de UTE, luego de un camino plagado de contratiempos, ha comenzado una serie de cuestionamientos por parte de algunos dirigentes nacionalistas. El director de UTE, Juan Antonio Gabito Zóboli, es uno de ellos. «No necesitamos la Central» declaró al matutino El País el 6 de agosto; sin embargo, el 12 de julio salió a la prensa a informar sobre la decisión de UTE de aprobar el pliego de la central, sin mencionar en ningún momento que discrepaba con la idea.
Julio García, presidente de AUTE, discrepó abiertamente con la postura de Gabito por entender que el país sí necesita la nueva central. «Sin ir muy lejos, los problemas que en estos días vive Argentina donde el propio Kirchner desconfía que haya sabotajes por parte de las transnacionales, nos reafirma en lo que siempre ha sostenido el sindicato: que debemos tener una independencia en cuanto a la generación. Afortunadamente el gobierno también lo entendió así y lo manifestó públicamente a través del director de Energía, Alvaro Bermúdez, que fundamentó en el mismo sentido».
Agregó que las transnacionales por motivos de rentabilidad no hacen inversiones sino simplemente mantenimiento en las redes, lo que a la larga genera una gran inseguridad sobre la posibilidad de un abastecimiento normal a nuestro país. «Por ello es necesario dar garantías de suministro al país y ello lo da la nueva central. Pero además hay un problema de costos, la parte hidroeléctrica no puede abastecer al país. Si prendemos la Central Batlle el costo del megavatio se va a 59 dólares y si prendemos La Tablada a 97,6 dólares, con la nueva central será de 14 dólares. Es cierto que hoy Argentina nos la vende más barata, pero la certeza del suministro nos la da solamente la nueva central.
«Gabito y Luis ALberto Heber critican que se habilita a UTE a transferir los costos de construcción a las tarifas, pero no protestaron cuando en el llamado a privados se establecía lo mismo. Entonces, para algunos, cuando son privados sirve esa cláusula y cuando es para UTE no sirve».
«Para nosotros es muy claro que se está ensuciando, se está lanzando una campaña para generar inseguridad de manera que aborte nuevamente este intento y entonces buscarle la vuelta para que se haga una nueva licitación para privados, en un marco regional notoriamente mejor» sostuvo García. En cuanto a la afirmación del director de UTE que no se justifica la nueva central porque «la demanda de electricidad no está subiendo» a García le pareció muy débil, catalogándola de «visión cortoplacista» ya que «me están diciendo que se va a agudizar la crisis y nosotros queremos pensar en un país que levante la producción y con empresas estatales pujantes que colaboren en ello». Tanto García como Heber Correa, secretario general de AUTE, advirtieron que la central permitirá que años de buena hidraulicidad permitirá a UTE exportar energía al mercado spot argentino y al brasileño a medida que se concreten las conexiones. «Es más, hasta se podría pensar en repotenciar la Central Batlle, reconvertir La Tablada y hasta concretar el proyecto de megacentral en Paysandú de 800 megavatios para vender energía a nuestros vecinos» planteó Correa.
«No tenemos duda que desde algunos sectores del Partido Nacional se trata de magullar el proceso para tratar de favorecer a los privados como ya lo intentó Sergio Abreu, siendo ministro, planteando a UTE en la última licitación que modificara en medio del proceso el pliego para garantizar no sólo la compra de la potencia contratada sino de la energía, a lo que UTE se negó», sostuvieron.
Y García concluyó «ahora vienen a arremeter los mismos que perdieron la pulseada para favorecer al sector privado, vienen por la vuelta por encima de los intereses del país».
Correa destacó además las ventajas de contar con la central comenzando por recordar que «las autoridades y conocedores de la materia estiman que habrá un colapso energético en Argentina. Si no tenemos la central, tendremos que prender las centrales térmicas, es decir pagaremos 90 dólares el megavatio en vez de 14 dólares. Pero además, nos permitirá bajar los costos de producción de energía en el país, asegurarnos el suministro, aumentar el respaldo energético (importante cuando suceden imprevistos como el año pasado cuando cayeron las torres por la tormenta). Pero también el país ahorra al no importar energía y, sobre todo, podremos exportar si es necesario, porque tendremos precios competitivos». *
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