Bancos internacionales ponen en duda el futuro de la economía uruguaya
En el caso del BBVA, en su último informe «Latinwatch», señala que el éxito del canje de deuda impacta favorablemente sobre la coyuntura.
No obstante acota que «la mejora en las expectativas tras el éxito del canje de deuda pública determinó una bajada importante en el riesgo país de Uruguay. Esto se tradujo en significativas bajadas en las tasas de interés ofrecidas en las recientes emisiones de Letras de Tesorería, instrumentos que el gobierno se ve obligado a utilizar para financiar sus desequilibrios dada la restricción de acceso a los mercados de capitales internacionales. Sin embargo, la disminución en las tasas de interés no repercutió en la demanda de estos títulos debido a que la gradual desaceleración en el crecimiento de los precios generó menores expectativas de inflación y, en consecuencia, el rendimiento continúa siendo atractivo en términos reales»
Este factor es destacado como de impacto en el mercado cambiario «provocando una apreciación del peso uruguayo tal como se ha observado en las últimas semanas y por lo cual el BCU debió salir a sostener el tipo de cambio. Estos factores confluyen en que, en la situación poscanje, las variables financieras uruguayas comiencen a converger hacia niveles inferiores».
Al hacer referencia a las perspectivas, los expertos del BBVA sostiene que «la falta de mejora en las cuentas públicas y de un crecimiento adecuado continúan siendo los principales factores de riesgo». Toman los datos sobre el déficit del Sector Público Global para el primer trimestre, el cual se ubicó en 3.769 millones de pesos por encima de la meta pactada con el FMI, que se establecía en 3.385 millones de pesos. «Sin embargo, este desvío no influyó para que se aprobara la revisión del acuerdo que Uruguay mantiene con este organismo.
Como se viene observando en los últimos años, el principal responsable de este desequilibrio es el gobierno central. En este sentido, no detectamos mejoras significativas en la evolución del resultado fiscal: descontando el importante pago de intereses que el gobierno debió hacer en el mes de mayo como consecuencia de la finalización del proceso de canje, el resultado primario acumulado en el año no muestra un nivel adecuado para alcanzar las cifras comprometidas con el FMI» sentencia el informe.
«Aún cuando existe un generalizado optimismo respecto a la evolución futura del producto, creemos que la tasa a la cual Uruguay creció en el primer trimestre es todavía muy baja, más aún si se tiene en cuenta el prolongado período recesivo de cuatro años por el que atravesó el país» finaliza diciendo.
Más empobrecimiento
Para uno de los más importantes bancos españoles, «Caja Madrid», en Uruguay «la crisis todavía no ha tocado fondo, pero la reestructuración de la deuda debe suponer el primer paso para que este momento llegue cuanto antes».
Destaca que en Latinoamérica hay tres países con graves problemas: Venezuela (crisis política), República Dominicana (crisis financiera) y Uruguay (crisis económica).
Sobre al situación general, Caja Madrid (quien el año pasado había pronosticado el canje de deuda) señala que «se ha intensificado y generalizado el empobrecimiento, los salarios reales han seguido cayendo (-19,9% interanual en marzo), el seguro de paro aumentando, continúan las tensiones sociales, no existe confianza en los bancos y la situación financiera es delicadísima».
«Niveles insostenibles»
En sus estimaciones Caja Madrid pronostica una caída de 4% en el PBI para este año, lo que supondrá que desde 1998 la actividad ha retrocedido más de un 20% en términos reales y ha perdido casi un 60% de su valor nominal en dólares.
«Las necesidades financieras tomadas para estabilizar el sistema financiero, junto con los efectos combinados sobre el PIB de la devaluación y la recesión han provocado un grave deterioro de los indicadores de solvencia, hasta niveles insostenibles».
«En términos del PIB, la deuda externa total ha pasado del 34,1% en 1998 hasta una estimación del 125% en 2003″ se indica
Sobre la financiación que se necesita, se señala que no se tiene acceso a la misma desde el sector privado, dependiendo exclusivamente de la ayuda del FMI, y a pesar del éxito de la reestructuración, «siguen existiendo dudas muy fundadas sobre su capacidad de pago a mediano plazo».
«El acuerdo supone que los pagos se reducirían este año en un 90% y las necesidades de financiación del Estado se mantendrán estables en 100 millones de dólares hasta 2007.
Pero esto no impedirá que el servicio de la deuda se mantenga en niveles de alerta, a pesar de que como porcentaje de sus exportaciones se reducirán desde el 85% actual hasta el 40%.
Estas cifras sólo serán manejables si se consigue superar definitivamente la depresión en 2004 y mantener un crecimiento medio sostenido de al menos un 3% durante los próximos años» finaliza diciendo el informe elaborado por el Servicio de Estudios de Caja Madrid y publicado en el último boletín denominado «Observador Económico Financiero de Latinoamérica».
Algunas dudas
Por su parte el Dresdner Bank hace hincapié en que la capacidad del gobierno para mantener austeridad fiscal, que haga posible el cumplimiento de las obligaciones «está en duda».
Este banco alemán considera que el PBI crecerá este año 0,5%, mientras que la inflación se situará en el entorno del 19%.
La suba de precios caerá significativamente en los próximos años para volver a un escenario de un dígito, mientras que también augura una baja del dólar para 2004, pronosticando que la moneda norteamericana cerrará este año en el entorno de los $ 27.
Los cuestionamientos principales son para el ratio deuda sobre PBI.
Para este año sitúa ese ratio en 107%, mientras que indica que se deberán controlar fuertemente las cuentas públicas para llegar a 2008 con un ratio del 66%. *
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