El Mercosur dueño de su destino
En realidad, los cambios que ahora en mayo impactan en la opinión pública «comenzaron bastante antes», precisó Javier Silva, dirigente de AUTE y miembro de la Secretaría Técnica de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur.
Se remontó a finales del 2002, cuando se planteó la necesidad de crear los Foros de Competitividad y la instauración del primer instituto supranacional del Mercosur, la Secretaría Técnica. A comienzos de año, tiene lugar el encuentro Lula-Duhalde, en el que se acuerda el fortalecimiento institucional del Mercosur (apuntando a un parlamento regional), el fortalecimiento macroeconómico, políticas sociales y la complementación productiva.
En este último ítem se enmarcan los Foros de Competitividad, que consisten es escenarios tripartitos (Estado, empresarios, trabajadores) que se abocan al estudio de las cadenas productivas. Brasil venía trabajando en esta temática desde hace un tiempo pero en su realidad nacional, y lo planteó varias veces para extenderlo a todo el Mercosur, «pero Uruguay se opuso sistemáticamente a ello; es más: llegó a proponer los foros empresariales dejando afuera a los trabajadores», explicó Silva. En marzo, en Asunción, tiene lugar «el acontecimiento histórico de la instalación de los Foros de Competitividad a fin de discutir la nueva organización del trabajo en la región».
Se conformó la cadena madera-mueble, y en el correr de este año se lanzarán las cadenas textil-vestimenta y automotriz.
«Si a esto le agregamos la creación de la Secretaría Técnica del Mercosur, que funciona en ex Parque Hotel, se puede afirmar que las señales políticas son ahora muy fuertes y van en la dirección de lo que ha estado planteando desde siempre el movimiento sindical», puntualizó Silva. Encontró positivo que hoy la agenda pase por las carencias que se han detectado al Tratado a lo largo de estos años, y no dudó en vaticinar que todo esto derivará en la generación de «un bloque con voz propia y capacidad política propia, que debe tener un peso propio en el nuevo ordenamiento mundial que se está gestando». La Coordinadora de Centrales Sindicales ha insistido en este esquema de integración productiva y generador deempleo que hoy se vislumbra «desde hace muchos años, y lo hemos hecho con mayor fuerza desde que comenzó la crisis en la región».
Alentados con estos cambios, se ha reestructurado el esquema de articulación sectorial, se creó una Comisión de Desarrollo Productivo a fin «de pensar desde una lógica sindical cómo se va a participar en los Foros». Para los trabajadores, el objetivo central es discutir cómo va a ser la división del trabajo regional para que no se reproduzca el esquema centro-periferia (que Brasil y Argentina no monopolicen el valor agregado, y Uruguay y Paraguay queden relegados a proporcionar la materia prima), «ya que se trata de repartir trabajo con tecnología y conocimiento, de manera justa y buscando resolver el tema del empleo».
Pero Silva advirtió que «una vez que se pongan a funcionar los foros, deberá iniciarse paralelamente una coordinación de políticas macroeconómicas, así como de la infraestructura (energía, transporte y telecomunicaciones), lo cual asegurará el éxito de los acuerdos alcanzados». Para el movimiento sindical, la instauración de una moneda única «es el punto final de este proceso». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad