La mayoría de los países subsidia a sus productores; Uruguay no lo hace

Inquietud en granjeros por anuncios de inversión europea

Los productores de Rincón del Pino, que están viviendo el drama de intentar colocar sus productos sostuvieron que «la única alternativa es mantenerse unidos, asociarse».

En reunión abierta con el ingeniero agrónomo Estanislao Chiazzaro, ex director del Mercado Modelo y actualmente representante en la institución de la Comisión Nacional de Fomento Rural informó que los productores granjeros de Rincón del Pino le hicieron saber: «Existe una gran inquietud por algunas iniciativas de empresarios extranjeros, que vendrían a vincularse al proceso productivo hortifrutícola de la zona, haciendo algún tipo de inversión, por ahora no mucha, tratando de asociarse con productores de la zona, para colocar los productos en el extranjero, principalmente en Italia y en otras partes de Europa».

Chiazzaro reconoció que «esto, así planteado, puede ser una alternativa real, en la medida que se haga dentro de lo que es la formalidad que tiene que existir en rubros importantes como son los frutícolas (…) que son rubros de permanencia en el suelo, lo que exige cierta seguridad para que no queden mañana frustradas todas las expectativas. Debe asegurarse que la inversión que se haga, la nueva plantación de montes para producir variedades que son requeridas en el mercado de destino, que en un plazo corto o mediano no se tenga que volcar al mercado interno o no sirva más ni para el mercado interno».

Y recordó como una «experiencia triste», sobre todo desde el punto de vista de la inversión, a «Mi Granja». En este proyecto «la inversión con préstamos internacionales, era dirigida a la exportación, pero al final terminó volcándose mayoritariamente al mercado interno y eso destrozó las posibilidades de otros productores en ese mercado (…) Alrededor de 40 millones de dólares se han invertido en esa empresa, donde todos los uruguayos pusimos algo; fue declarado de interés nacional el proyecto, obtuvo beneficios extraordinarios para su instalación y sin embargo el endeudamiento es de los mayores. Realmente no pensamos que ese tipo de emprendimientos pueda ser la salida a nuestra producción»

Para Chiazzaro «existe temor entre los productores de meternos a invertir, cambiar de variedades, intensificar la producción para exportar y tener una seguridad que no la vemos muy clara». Según argumenta, este tipo de experiencias ha provocado que nuestros productores «están descreídos (…), pero bueno, siempre hay que tener una expectativa favorable a algunas iniciativas que pueden venir (…) hay que ver cómo participa la sociedad toda a través del Estado, en los apoyos que necesitan los productores para involucrarse en distintos emprendimientos».

La experiencia neoliberal

En el Uruguay de hoy «son muy grandes las dificultades para obtener precios convenientes, inclusive a veces es imposible colocar toda la producción. Salvo algunas excepciones, las agroindustrias están prácticamente paralizadas, lo cual hace difícil colocar los excedentes, o producir expresamente para la industria», dijo el dirigente a LA REPUBLICA.

Chiazzaro explicó: «Cuando el Uruguay optó por un modelo de economía abierta, a ultranza, donde se permitía que entrara cualquier producto, sin un recargo importante arancelario ni de otros impuestos que antes sí existían; no tuvimos los tiempos de preparación para atender esa competencia de afuera, entonces se hacía casi imposible para la industria uruguaya ser competitiva con la extranjera».

En el caso de los tomates: «En Uruguay la producción para industria era muy importante en la década del ’70. Los productores aislados o vinculados al sistema de fomento rural abastecían suficientemente el mercado interno.» Como se profundizó la desprotección de la producción nacional «a nivel regional y mundial se hizo imposible que nuestra industria pudiera competir en un mundo donde la competencia no es leal. Hay países que subsidian, hay países que tienen excedentes y los venden a cualquier precio, hay países que se juegan por sus productores y salen a competir en el mundo poniendo mucho dinero. Uruguay no hizo así. Abrió sus puertas, pero el mundo no abrió sus puertas a los productos uruguayos, entonces, todo aquello que se producía para el mercado interno y algo para exportación fue desplazado por la producción que venía del extranjero».

Endeudamiento

Los productores están preocupados por la variación de la deuda, en la medida que por sus productos reciben pesos. «La deuda es en dólares y crece por la devaluación. Ha sufrido una variación tan importante que difícilmente puedan hacerse cargo de ella, por más que le den facilidades, porque siguen recibiendo dos pesos por sus productos y son los mismos pesos que hace diez años».

Con el país inmerso en una profunda recesión difícilmente se puedan lograr mejores ingresos, afirma. Así, este es un tema nodal por el que los productores «estamos preocupados, no hay señales de salida, salvo la negociación caso a caso que se está planteando a nivel de los agentes financieros, pero eso no ayuda. Ahí hay alternativas que el EP-FA planteó a nivel del Parlamento y esperemos que salgan», concluyó el especialista. *

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