Condiciona su apoyo a Uruguay a que se realicen privatizaciones
Los organismos multilaterales de crédito no cejan en su esfuerzo de ir procesando reformas estructurales que se han definido hace ya un tiempo atrás.
El monto de los préstamos aprobados por el Banco Mundial es de U$S 250 millones. Uno de ellos por U$S 150 millones se denomina Préstamo de Reforma Estructural mientras que el segundo por U$S 100 millones se le nominó Préstamo de Reforma Estructural Especial.
David de Ferranti, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, explicó que «estos préstamos forman parte de la estrategia integral de apoyo al Uruguay por parte del BM y otras instituciones financieras internacionales a fin de restaurar la confianza en las perspectivas económicas de Uruguay, mediante su apoyo al programa de reformas del gobierno.
En los sectores de servicios públicos e infraestructura, la operación llamada Préstamo de Reforma Estructural apoyará medidas tendientes a reducir el precio, incrementar la calidad, extender la cobertura y mejorar la eficiencia de la inversión, la producción y la distribución de los servicios públicos de energía eléctrica, gas natural, hidrocarburos, telecomunicaciones, servicios postales, agua potable, saneamiento y transporte.
Según explicó el jerarca estos objetivos se alcanzarán aumentando la competencia mediante la liberalización del mercado eléctrico mayorista y de telefonía móvil, así como reestructurando los sectores petrolero, de agua y saneamiento, y de transporte. Además, se busca fortalecer la regulación a través de la aprobación de marcos regulatorios en los sectores de gas natural y postal, además de los antes mencionados y, en definitiva, mejorando la eficacia del gasto público a través de una mayor transparencia y reducción en distorsiones impositivas.
En los sectores de educación y salud, la operación llamada Préstamo de Reforma Estructural Especial respaldará la adopción de medidas que aseguren la continuidad de los servicios y que mitiguen los efectos negativos de la crisis en estos sectores.
Tanto en educación como en salud, el préstamo apoyará medidas tendientes a mejorar la eficiencia del gasto público manteniendo o mejorando la provisión de servicios en áreas prioritarias. Lo que se busca es reestructurar los instrumentos de financiamiento de la salud, reducir los subsidios cruzados existentes en la red de hospitales públicos, proteger programas prioritarios de educación y optimizar el manejo integral del sector educativo.
Como comentario a estos préstamos, Axel van Trotsenburg, director del Banco Mundial para Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay sostuvo que «los esfuerzos realizados por el gobierno uruguayo para enfrentar la crisis han sido impresionantes, debemos colaborar para garantizar servicios sociales eficientes y efectivos, ya que estos son requisito indispensable para proteger a los sectores pobres de la sociedad en el contexto de la crisis».
Los préstamos otorgados completan el incremento sustancial de la asistencia planificada por el Banco Mundial para nuestro país en el marco de la revisión efectuada a la Estrategia de Asistencia al Uruguay 2003-2004, realizada por los directivos del Banco Mundial, que implicó un monto total de nuevo financiamiento por valor de U$S 550 millones (se incluyeron dos préstamos nuevos para la reforma del sistema financiero). *
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