La miel uruguaya cuadruplicó sus precios
La zafra de miel de este año se recordará por los U$S 2, 80 por kilo que el mercado internacional pagará a nuestro país. Alberto Núñez es uno de los principales impulsores de la actividad en la regional Canelones de la Sociedad Apícola Uruguaya y sostiene que los productores finalmente han logrado una «importante diferencia» favorable, ya que hoy se paga por un tambor de miel (300 kilogramos) lo que se pagaba por cuatro hace solo dos años. Puede ser un negocio rentable, aunque también es una actividad de gran exigencia en la dedicación y resulta muy atractivo para muchos productores como alternativa para sumar ingresos en una economía cada vez más deprimida.
Núñez recuerda que hasta el momento el balance es de los más positivos de los últimos años, con precios récords en la exportación del producto. Esta actividad que se desarrolla desde comienzos de los años setenta. Los mismos se establecieron por encima de los 2 dólares el kilo y en algunos casos puntuales llegaron casi a los 2,80 de la moneda norteamericana.
Aunque en la actualidad y debido a la entrada en nuestro mercado de miel de origen argentino el precio bajó algo, igual se está ante una zafra excepcional ya que por primera vez en al menos seis años, los productores apícolas lograron revertir el panorama.
Los productores en general no determinan el precio, pero hay factores coyunturales que han tenido una fuerte influencia, como la imposibilidad de China para ingresar al mercado internacional debido a problemas sanitarios (utilización de residuos antibióticos), al tiempo que Argentina es acusada de practicar dumping por parte de los Estados Unidos.
Hasta el año 1995 se podía vender hasta a 80 centavos el kilo en tambores de 300 kilos de peso. Luego el precio creció hasta 1,60 dólares, para deprimirse posteriormente debido a una prolongada sequía, hasta llegar al año 1999 cuando tras colocar algo más de 10 millones de kilos, se pudieron facturar 12 millones de dólares. El productor reconoce que «este será el primer año en seis en el que vamos a tener ganancias», estableciendo que las dificultades del negocio no escapan a la problemática de cualquier otro sector productivo.
En cuanto a los países que le compran miel a Uruguay, históricamente siempre fue Alemania nuestro principal cliente, hasta que Estados Unidos se convirtió en el más destacado comprador desde hace dos temporadas, a través de la poderosa multinacional Sioux.
Nuestro país, así como en otras áreas, carece de una estadística seria en cuanto a la cantidad de productores apícolas existentes. De acuerdo a registros de la Junta Nacional de la Granja (Junagra) la cifra es de alrededor de 2000, quienes logran manejar unas 300.000 colmenas, con un promedio de 50 mil abejas por cada una de ellas, aunque la cantidades varían respecto a la época del año. En los meses de invierno la cantidad de abejas baja sensiblemente.
Alberto Núñez informó a LA REPUBLICA que cada colmena puede tener un costo de 50 dólares, al tiempo de resaltar el «carácter social» de la apicultura, ya que es una actividad que involucra a toda la familia, brindándole posibilidades laborales a otra gran cantidad de gente, vinculados a la carpintería, la cera o el propóleo.
Buenas tierras y agrotóxicos
En cuanto a las zonas del país que más favorables se muestran para la apicultura es en Paysandú y en la cuenca lechera donde existen las mejores posibilidades, siendo Soriano y Colonia los departamentos más productivos en ese sentido. En Canelones se encuentra una zona particularmente rica en las inmediaciones de Santa Lucía, aunque en el resto del departamento las condiciones no son las mejores ya que depende de la calidad de las tierras. Núñez hace hincapié además en «la cultura del agrotóxico» que hay en nuestro país, un tema muy profundo y extendido que también afecta a la apicultura ya que no se puede tener colmenas en zonas donde se utilizan esos elementos. Otras de las áreas en las que aún no se ha profundizado es en relación al alquiler de colmenas para realizar polinizaciones, actividad que en los Estados Unidos es más importante que la producción de miel. *
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