Carta de Intención: intenciones del gobierno

Pero analicemos en particular los capítulos que contiene.

a) Política fiscal

Este es el capítulo en el cual la filosofía de la carta aparece con toda claridad.

Del lado de los gastos del Estado se prevé un crecimiento máximo de 14% nominal, lo que significa que, dada una inflación prevista de 27%, los gastos caerán 13% en términos reales y nuevamente igual que en las rendiciones de cuentas de los últimos años, no hay diferenciación de bajas, entre gastos sociales, productivos o burocráticos. Todos tienen el tope igual.

Al mismo tiempo en el caso de salarios y jubilaciones las restricciones son mayores, ya que el programa anexado prevé un aumento nominal de salario de 10%, es decir una rebaja de salario real de 17% que se suma al 20% del año 2002, llegando a casi 40% en dos años.

Desde el punto de vista de los ingresos se prevé mantener las tasas de impuesto a los sueldos del ajuste de mayo de 2002 que, como tantas otras veces, habían sido anunciadas como transitorias y se plantea un aumento del superávit de las empresas públicas, lo que supone recortes de gastos y salarios en las empresas y tarifas al alza y por ende mayor impacto sobre el costo de vida.

Se plantea finalmente no conceder exenciones impositivas a sectores específicos, con lo cual se descartan medidas de promoción activa del empleo u otros subsidios imprescindibles para la reactivación económica.

Finalmente se insiste con la reforma tributaria cuya base central es, como ya lo hemos debatido otras veces, la generalización del IVA, eliminando las tasas más bajas y las exoneraciones que en general se dirigen a los productos de la canasta familiar.

Primera conclusión: Ajuste basado en la rebaja de los ingresos de la mayoría de la población y nula contribución a la reactivación económica.

b) Sobre el sistema bancario

En este capítulo se profundiza la visión de la ley de fortalecimiento bancario, con la transformación del BHU en unas institución no bancaria y con medidas tendientes al fortalecimiento de la banca transnacional (medidas de encajes u otras que van en esa dirección).

En realidad se estipulan medidas restrictivas de encaje con el pretexto de dar mayor seguridad a los no residentes, pero el efecto serán nuevas restricciones al crédito a los residentes es decir a la producción nacional.

Segunda conclusión: La política bancaria pasa por fortalecer la ganancia de la banca transnacional.

c) Sobre política cambiaria y monetaria

En este capítulo se profundiza la visión liberal del mercado de dinero, comprometiéndose a no intervenir en el mercado de cambio y a utilizar la la política monetaria como instrumento de manejo de la liquidez.

Pero, y esto es lo más grave de este capítulo, el gobierno se compromete a evitar la introducción de esquemas con el objetivo de aliviar la deuda de sectores específicos de la economía.

Tercera conclusión: Se descarta cualquier medida de refinanciación de deudas.

d) Sobre el sector público

El capítulo resume lo que se ha hecho en la rendición de cuentas, es decir Pluna, AFE, Megaconcesión y concesiones en el sector minero y plantear seguir profundizando este ajuste estructural del sector público.

La carta de intención finaliza con un detalle de plazos en lo que lo más relevante es:

* envío de la reforma impositiva al Parlamento: 30 de junio

* decretos y regulaciones para promover la competencia en el sector de las telecomunicaciones (no anuncia cuáles): 31 de marzo

* Reforma de Caja Policial: 31 de julio

* Reforma de Caja Militar: 30 de setiembre

* Reforma de la Caja Bancaria: 30 de setiembre

* Decretos o regulaciones para promover las competencia en el sector petrolero: 31 de diciembre

Cuarta conclusión: las prioridades en materia de políticas públicas están en las desregulaciones de las empresas públicas de manera de fortalecer la rentabilidad de los capitales extranjeros.

e) El canje de la deuda

Finalmente, tal como nosotros lo habíamos anunciado en agosto de 2002, la deuda de 2003 y 2004 resultaba impagable, el gobierno complementa la carta de intención con una nueva carta de marzo de 2003 que plantea el tema del canje de la deuda, que ya hemos analizado en otras notas en LA REPUBLICA

Simplemente recordemos que dada la situación de endeudamiento y la crisis que vive el país en lo productivo, en lo social, en lo laboral, en lo fiscal y en lo financiero donde:

1. El nivel de las obligaciones en moneda extranjera del Sector Público en su conjunto a fines de 2002 estaba en el entorno de los U$S 14.600 millones.

2. El nivel de las Reservas brutas del Estado está en un mínimo intolerable, algo más de U$S 800 millones a fines de 2002. Habiéndose perdido más de U$S 3.000 millones en el año.

3. Los bancos públicos no están en condiciones de generar los fondos para atender al menos en parte las necesidades financieras del Sector Público.

4. Los bancos privados tampoco están proveyendo de recursos al Estado.

5. El ingreso por exportaciones, generador de divisas, está en un nivel históricamente bajo, U$S 2.700 en el año 2002.

6. La situación social, el nivel extremadamente bajo del PBI no habilitan más ajustes recesivos. No se puede seguir retaceando los salarios y jubilaciones, ni achicar los recursos para la inversión en educación, salud y vivienda o para la inversión del Sector Público.

Por ende, como lo dijimos en el informe sobre la economía nacional del Instituto Cuesta Duarte de agosto de 2003 y lo reafirmamos en el Informe de coyuntura de octubre de 2002, no hay otra salida para el país que la reprogramación de su deuda pública, poniendo énfasis en obtener quitas y gracias de amortización e interés para la deuda pública uruguaya, que posibiliten generar fondos para la reactivación productiva y la redistribución de la riqueza.

La propuesta de canje de deuda, inevitable como ya lo hemos analizado, es insuficiente, pues no pone énfasis en la mejora de los pagos; sin embargo, como también ya lo hemos sostenido abre un debate necesario para el país sobre el destino de este dinero que se va a ahorrar.

Y como ya lo hemos dicho reiteradas veces, desde nuestra ópticaa las prioridades desde nuestro punto de vista ello debe tener tres objetivos:

* paliar la emergencia social

* reactivar el mercado interno

* fortalecer las políticas sociales

Quinta conclusión: LAS VERDADERAS INTENCIONES DE LA CARTA DE INTENCION:

* INTENCION DE BAJAR SALARIOS Y JUBILACIONES

* INTENCION DE REDUCIR EL GASTO SOCIAL

* INTENCION DE RESTRINGIR LA REACTIVACION DEL MERCADO INTERNO

* INTENCION DE FORTALECER LA BANCA TRANSNACIONAL

* INTENCION DE FORTALECER LOS CAPITALES EXTRANJEROS QUE VENGAN A LOS SERVICIOS PUBLICOS

* Y por qué no INTENCION DE AHORRAR DINERO PARA EL CARNAVAL ELECTORAL DE 2004. *

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