"El país debe unificar su estrategia para competir en el mundo vitivinícola"
Vinos Finos Juan Carrau «goza de buena salud» según su titular Francisco Carrau ha aumentado sus exportaciones a pesar de las condiciones recesivas tanto del país como del mercado de vinos a nivel mundial.
Gran parte de ello se debe a la estrategia definida hace ya algunos años, en 1997, cuando se conformó la empresa Carrau-Lurton SA (con un 50% de participación para cada una de ellas), conformándose Casa Luntro que es quien exporta la producción de la bodega y en particular «Casilla Dorada» un vino que llega a Burdeos y de ahí se distribuye en EEUU, Canadá, Unión Europea y Japón. «Con esta asociación logramos contar con otro canal de venta» explicó, ya que la producción es nacional como el embotellado, y la empresa francesa aporta la parte comercial «que es lo que más necesitamos nosotros pero además, ellos cuenta con la credibilidad del mercado porque son conocidos, ya que nosotros, el Uruguay, es prácticamente desconocido, y sobre todo, los pocos que lo conocen en el mundo no lo asocian con un país productor de vinos».
Carrau evaluó la asociación como «un proyecto que marcha muy bien» y como prueba de ello se ha logrado un aumento en las exportaciones este año.
Pero, la empresa continuó trabajando en esa línea y logró un acuerdo con la familia Ferrer propietaria de Freixenet en el 2000. De este acuerdo nació «Arerunguá» un tannat tratado en barrica francesa que se produce en cantidad limitada pero de muy buena calidad. «En estos momentos la estrategia mundial es de elaborar pequeñas cantidades de muy buen nivel» apuntando a determinados nichos y a ello apunta Arerunguá que ya se embarcó en enero de este año su primera partida a Barcelona desde donde se distribuirá a la Unión Europea. Para esta asociación se creó la Sociedad de Viticultores del Uruguay SA. Arerunguá, a diferencia de Casilla Dorada, también se distribuirá en Uruguay a través de Tarraco SA que es el importador y distribuidor de Freixenete en Uruguay. Para la presentación oficial de este producto, que tendrá lugar pasada la Semana de Turismo, se contará con la presencia de enólogos catalanes y «algún integrante de la familia Ferrer».
«Nosotros, a pesar de la crisis, hemos apostado a la exportación, y ya este año comenzó mejor para nosotros a pesar de la gran incertidumbre existente en nuestros principales mercados que son Canadá, EEUU y la Unión Europea».
Además existe un importante sobrestock de vinos en Chile, Sudáfrica, Australia y Argentina que enrarecen el mercado mundial. A ello debe agregarse que el año pasado fue «duro» debido a la recesión en Brasil que es el principal comprador de vinos del país (la principal exportadora de vinos uruguayos es Aurora, una empresa de capitales brasileros). Si bien el país norteño compra vino nacional, lo vende en su territorio con marcas brasileras, estrategia que si bien no es la que las empresas uruguayas prefieren, les ha permitido capear el temporal recesivo.
«A nosotros en particular nos ha ido bien con la exportación a pesar de que no existe una clara estrategia común del país para salir a vender al exterior». Este problema ha sido conversado en el Centro de Bodegueros y Cámara de Industrias pero hasta el momento no ha arrojado resultados concretos.
Carrau coincidió con este diagnóstico y adelantó que con Irurtia y Pisano a pesar de la crisis que se vive en el país están adelantadas las conversaciones para unificar estrategias en el exterior.
La crisis que ha golpeado al país también lo hizo a la industria vitivinícola y son varias las empresas de primer orden que se encuentran en concordato por más de tres millones de dólares, situación que distorsiona no solamente a las propias empresas sino a las reglas de competencia en el mercado interno. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad