FMI recuerda que Uruguay se comprometió a liquidar bancos
Informaciones provenientes de Washington señalan que el FMI estimó que el año pasado el Producto Bruto Interno cayó once por ciento. Se adelantó que recién en «algunas semanas» se podría avanzar en las negociaciones para la liberalización de los fondos.
Cuando se produjo la crisis bancaria a mediados del año pasado, el FMI se comprometió a desembolsar 3.800 millones de dólares para pagar vencimientos de deuda con el compromiso de que se liquidaran los bancos que por entonces estaban suspendidos.
Una delegación compuesta por el director de la OPP, Ariel Davrieux, y el economista Isaac Alfie partió a Washington para continuar una serie de negociaciones iniciadas hace diez díaz con una delegación del FMI que llegó hasta Montevideo.
En Washington se continuarán analizando los números aportados por el equipo económico y se reconoció que algunos datos, sobre todo en el área fiscal, aún no están totalmente ajustados.
Desde el gobierno se indicó que los delegados uruguayos que viajaron a Estados Unidos no cerrarán ningún tipo de acuerdo. Y esto es así, ya que es el presidente del Banco Central, Julio de Brun, será en definitiva quien deberá firmar, junto a Atchugarry, una nueva carta intención.
Delegación política
En el FMI se considera que los enviados uruguayos son más una delegación política que técnica.
En realidad los contactos para que liberen los fondos están siendo casi exclusivamente políticos y son llevados adelante por el embajador uruguayo, Hugo Fernández Faingold.
Hubo contactos con las más altas autoridades norteamericanas: desde el presidente, George W. Bush; su padre, el ex presidente George Bush; el gobernador de la Florida, Jeb Bush; el presidente de la Reserva Federal, Donald McDonough; el subsecretario del Tesoro, John Taylor, hasta un integrante del Consejo de Seguridad de Estados Unidos, Johan Maisto.
Pero en el FMI saben que estos contactos son para presionar al organismo para que desembolse antes de fines de febrero el dinero comprometido.
Ese mes es clave porque Uruguay deberá afrontar antes de marzo pagos por 400 millones de dólares y sólo tiene de reservas 700 millones.
El FMI retiene un pago por casi 400 millones de dólares desde noviembre del año pasado.
Los chilenos
En la sede del FMI en Washington, Eduardo Aninat, tercero en importancia dentro del organismo, está esperando que lleguen los delegados uruguayos.
Este ex integrante del gobierno chileno y aspirante a ministro de Economía de su país fue el que exigió la liquidación de los bancos suspendidos.
Lo puso como condición en la carta intención y ahora se opone a liberar los fondos porque la cláusula no se cumplió.
Aninat se la había «agarrado» con el sistema financiero local. Fue el que dijo que el BROU y el BHU debían reprogramar depósitos e incluso quería colocar dentro de la reprogramación las cuentas a la vista.
El interés que tienen los chilenos que están dentro del FMI de terminar con la plaza financiera uruguaya estaría ligado a que Aninat desea que su país pase a ser la nueva Suiza del cono sur, más aun teniendo en cuenta sus aspiraciones políticas una vez que se retire del cargo que ocupa en el organismo internacional. *
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