Batlle señaló que el Estado reprogramó hace poco US$ 400 millones de su endeudamiento

La Caja Madrid señala a Uruguay como próximo "candidato" a no pagar su deuda

Si bien esta institución no tiene casi presencia ni intereses en Latinoamérica, su influencia en los mercados europeos se considera importante. A nivel de gobierno no se habla de una reestructura de la deuda, pero el presidente Jorge Batlle señaló recientemente que «se reprogramaron» U$S 400 millones de deuda del Estado que las AFAP tenían en su poder, lo que da una señal de que se podría comenzar a negociar con los acreedores externos.

Uruguay deberá pagar el año próximo entre vencimiento de deuda e intereses U$S 2.344 millones. La entidad financiera española advirtió que Uruguay es el próximo «candidato» a no pagar su deuda externa debido a que el país «está en un callejón sin salida».

«Tras cuatro años consecutivos de recesión, la situación en Uruguay empieza a ser crítica, y lo peor es que no se observan todavía indicios de un giro hacia la recuperación», sostuvo el informe, añadiendo que «de poco parece haber servido la importante asistencia financiera recibida» de parte del FMI.

Estos sumaron en total más de U$S 3.500 millones. Esa suma aún no se ha recibido. El compromiso primero es pagar U$S 2.500 millones en 2003, para hacer frente a los vencimientos y los intereses.

El principal problema radica en que esa ayuda llegará con la condición de que Uruguay cumpla con ciertos acuerdos firmados en el pasado con el FMI.

Ellos son principalmente las privatizaciones de áreas públicas tales como los servicios eléctricos, telefónicos y del agua, entre otros.

Pero el gobierno de Jorge Batlle deberá enfrentar en los próximos meses un plebiscito para saber si Ancap se puede asociar o no con una empresa extranjera.

El presidente en una reciente alocución dijo que en esa instancia el pueblo deberá decidir si sigue la corriente de la historia o se opone a ella.

En caso de que el plebiscito resulte negativo a los intereses del gobierno y se derogue la ley, aún no se sabe cuál será la actitud que asumirá el FMI: si sigue ayudando o no al país, y lo deja a la deriva tal como lo hizo con Argentina, con el que recién después de un año habla de ayuda para esa nación.

A esto se debe sumar que se están recogiendo firmas para evitar que AFE pase al Ministerio de Transporte y deje de ser un ente (el cual es totalmente deficitario) y por otro lado los funcionarios de OSE llevan adelante una recolección de firmas para impedir que los acuíferos se puedan privatizar.

Vencimientos y reestructura

El servicio de la deuda (amortizaciones más intereses) para este 2003 alcanza a U$S 2.344 (U$S 1.792 millones pago de capital y U$S 551 millones de intereses). En 2004 se deberán pagar U$S 1.514 millones (U$S 1.010 millones capital y U$S 504 millones intereses). Ese año es el último del gobierno y aún no existen acuerdos con el FMI, el cual inevitablemente deberá prestar esa suma para evitar que el país caiga en «default».

Quien gane las elecciones en 2004 se enfrentará cuando asuma (2005) con vencimientos por U$S 2.077 millones. Ante la falta de financiamiento privado, el cual recién se recuperaría en 2010, el próximo gobierno deberá negociar con el FMI, la ayuda correspondiente para no caer en cesación de pagos.

Uruguay debe entonces debe acceder a préstamos de los organismos internacionales por un monto de U$S 6 mil millones (50% del PBI) para pagar de aquí a 2005.

Tal cifra para un país tan pequeño y con una economía reducida será difícil de conseguir, principalmente si se tiene en cuenta que los uruguayos son renuentes a seguir las «recetas» del FMI, las cuales pasan principalmente por la desaparición del aparato estatal en los sectores bancario, eléctrico, telefónico y de combustibles.

Debido a tal realidad, economistas de todos los sectores (derecha e izquierda) coinciden en que se debe reestructurar la deuda externa.

Desde el gobierno se asegura que la deuda se va a pagar, pero mientras en el equipo económico no se habla de reestructuración de deuda, tal concepto fue empleado recientemente por el presidente Jorge Batlle.

El primer mandatario, en momentos en que hacía referencia a diversos acontecimientos del año que culmina, dijo que «se reprogramaron U$S 400 millones de deuda». Batlle hacía referencia a un canje de bonos efectuados a las AFAP. Se les tomó valores del Estado con próximo vencimiento y se les cambió por otros a más largo plazo, con algunas ventajas dentro del paquete, tales como la absorción por parte del Estado de bonos emitidos por los bancos que se van a liquidar (Comercial y Montevideo).

Esta fue al primera vez que se habló de una reprogramación de deuda, ya que en los informes técnicos se señalaba que la negociación con las AFAP había sido un canje de deuda. *

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