El Mercosur es la región mejor preparada para responder a esta realidad en América Latina

Esperan 2% de crecimiento en demanda mundial láctea para la próxima década

En su exposición, Fresco señaló que existe una gran concentración tanto en la producción como en las exportaciones, y que ello se debe a la fuerte regulación existente en muchos países o regiones económicas, lo que genera una gran distorsión. «Esto último aparece en los niveles de protección, en apoyos internos de los gobiernos al sector y en las políticas de subsidios a la exportación» sostuvo.

Al referirse a la concentración, detalló que entre seis países o regiones aduaneras se produce el 65% de leche fluida en el mundo (Unión Europea, EEUU, Rusia, Brasil, Australia y Nueva Zelandia) aunque advirtió que existen otros grandes productores, como es el caso de India, que no participan del comercio internacional.

Por otro lado, cuatro países son responsables del 70% de las exportaciones totales ( Unión Europea, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda) y una empresa lo es del 32% (Fonterra, de Nueva Zelanda).

El doctor Fresco destacó también las fuertes distorsiones que existen en materia tarifaria, lo que dificulta a la oferta de nuestros países acceder a mercados de alto consumo de productos lácteos. Por ejemplo, Canadá tiene un promedio tarifario del 253%, EEUU del 94% y la Unión Europea del 82%. Recordó que existen otras distorsiones, como los subsidios.

La OCDE (Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo), que agrupa a los países económicamente más desarrollados, «tiene una ayuda total para la agricultura de 311 mil millones de dólares, y la leche ostenta el no deseado privilegio de ser el tipo de producto más subsidiado».

La Unión Europea paga al productor 1.050 euros de subsidio por tonelada de leche en polvo entera exportada y 1.850 euros para la manteca.

El papel del Mercosur

La producción de leche en América Latina está en el orden de los sesenta mil millones de litros, con un crecimiento en la última década del 45 por ciento. Lo interesante es que el sesenta por ciento de este incremento productivo responde al Mercosur y Chile, y que estos cinco países producen el 59% de la leche de Latinoamérica.

Esto se ve reflejado en el consumo per cápita de leche, que alcanza a 147 litros por habitante al año, cifra claramente superior al promedio latinoamericano, que es de 121 litros.

Otra particularidad que destacó Fresco es que Latinoamérica es un importador neto de lácteos, ya que en el año 2000 importó siete millones de litros y exportó 2.382; mientras que el Mercosur exportó 1.905 millones de litros e importó 1.657, constituyendo casi el 85% de las exportaciones totales de la región.

Perspectivas internacionales

El doctor Fresco se mostró optimista en cuanto a las perspectivas del comercio internacional, ya que «los precios de los commodities lácteos han mejorado sustancialmente en los últimos tiempos y podría decirse que ya es una tendencia con relativa firmeza».

«Esperamos que la demanda total para productos lácteos continúe creciendo en la próxima década a un promedio de un 2% anual». Atribuyó el crecimiento, al igual que OCDE, a la mayor demanda derivada del aumento de renta en los países en vías de desarrollo y a lo cambios en la dieta alimentaria. Finalizó reiterando las enormes perspectivas de crecimiento que se presentan para el Mercosur, por lo que ratificó la decisión de coordinar el comercio entre los países y negociar en forma conjunta ante la OMC y el ALCA. *

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