El año cierra con la solicitud de mora judicial de Casa de Galicia y la quiebra del Hospital Italiano

En el año 2002 se registró la mayor cantidad de concordatos desde 1915

 

La Liga de Defensa Comercial (Lideco) lleva desde 1915 el registro de concordatos y moratorias.

Solamente en 1915, la cifra de solicitudes concordatarias fue superada. A 15 años de comenzar el siglo 20, Lideco se crea como un medio de los empresarios locales, para solicitar un año después, en 1916 modificaciones en las normas para presentarse a este recurso judicial.

Según dijo a LA REPUBLICA el gerente general de Lideco, Camilo Martínez, este año que culmina sólo se puede comparar con 1915, fecha en que la gremial fue creada con los fines anteriormente descriptos. Precisamente en ese año las solicitudes de concordato fueron de 282, una cifra por demás elevada para el entorno comercial de la época.

Por encima de los 200 concordatos o moratorias anuales se encuentran los años 1922 (206), 1926 (201), 1932 (216) y 2002 (225).

No existen estimaciones para el próximo año, pero la cifra podría ser por demás elevada.

Si se compara este año con 2001, los concordatos y moratorias se duplicaron. El año pasado fueron 110, por un monto de 78 millones de dólares; en 2000 llegaron a 101, por 106 millones de dólares.

La salud

Las últimas sorpresas que en materia concordataria surgieron recientemente provienen del sector de la salud.

En este ramo, Casa de Galicia, una mutualista que hace diez meses no le paga el sueldo a los médicos y cuatro al resto de los funcionarios, solicitó un «concurso civil voluntario», que es el equivalente al concordato para instituciones como las mutualistas.

El concurso civil es por un monto de treinta millones de dólares y se sitúa entre los más elevados del año, solamente superado por el de Funsa, la Cía. General de Negocios (banco off shore) y el Banco Galicia.

Según información recabada por LA REPUBLICA, el juzgado encargado del caso aún no dio total curso a la solicitud, ya que pidieron la ampliación de los datos proporcionados por la institución.

Básicamente la deuda de Casa de Galicia se divide en tres partes: doce millones de dólares con laboratorios y otros proveedores, diez millones con bancos, y el resto con funcionarios y otros.

En el expediente se señala que el Estado tiene una importante deuda con Casa de Galicia; ésta fue una de las razones esgrimidas para presentar la solicitud judicial.

La ampliación de los datos solicitados por la Justicia será presentada tras la feria judicial, o sea en febrero.

A la quiebra

A diferencia de Casa de Galicia, para el Hospital Italiano dos acreedores pidieron el «concurso necesario», o sea la quiebra.

Uno de los acreedores que solicitó la medida fue un importante laboratorio de plaza, al que el Italiano le debe varios millones de dólares.

La Justicia ya designó al síndico que procederá a la liquidación. La situación del Hospital Italiano fue catalogada como «terminal». Hace nueve meses que no le pagan el salario a los empleados, lo que ha llevado a que de los 300 funcionarios que hay, la mitad no concurra a trabajar «porque no tienen ni para el boleto», dijo una fuente de la institución. El laboratorio que interpuso la solicitud de quiebra entiende que «el tema con el Italiano está liquidado» y busca «rescatar» algo de lo que se le debe.

Esta institución está embargada por más de veinte acreedores de diversos ramos. El Italiano solamente entrega vales a cuenta a los funcionarios (de 200 a mil pesos) y no liquida sueldos desde mediados de año. Técnicamente el Hospital Italiano esta quebrado.

El saldo del año

El año que culmina lo hace con concordatos o moratorias judiciales por 1.700 millones de dólares aproximadamente. De esta cifra se debe restar el Banco Galicia (1.177 millones) y la Cía. General de Negocios (284 millones), por estar en un ramo no estrictamente comercial, sino bancario, y afectar principalmente a reclamantes argentinos. Pero si se restan estos dos casos, las empresas uruguayas que en el ramo comercial han solicitado concordato o se presentaron a moratorias, suman unos 300 millones de dólares. Las últimas dos solicitudes de importancia son Casa de Galicia (treinta millones) y Manzanares (14 millones).

En ambos casos se está en la etapa de análisis de la información. En febrero se sabrá si los acreedores aceptan las fórmulas propuestas. En caso de no ser aceptadas, se pedirá la quiebra y liquidación de ambas empresas. *

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