COSTO PARA EL PLANETA

¿Cuánto le cuesta una hamburguesa o un bife al medio ambiente?

Si todas las vacas del mundo fueran un país, serían el tercero en emisiones de gases de efecto invernadero después de Estados Unidos y China. Paradójicamente, estas dos superpotencias son a su vez dos de los más importantes mercados de la carne del mundo.

Foto: FAO / Carly Learson
Foto: FAO / Carly Learson

Consumir carne y derivados lácteos tiene un peso importante en la cantidad de carbono que liberamos al medio ambiente. Básicamente, tener una dieta omnívora que incluya carnes, fiambres, leches, quesos y afines, es una de las formas de vida más destructivas para el planeta.

La ganadería es una de las fuentes principales de emisión de metano, un gas de efecto invernadero que está presente en los desechos fecales de las vacas y toros y que contribuye al calentamiento global.

Producir la cantidad de carne para picar y hacer una sola hamburguesa consume poco más de 1695 litros de agua; esa cantidad podría darle de beber 2 litros diarios a una persona por más de dos años. 

Pero el daño ambiental no termina ahí: en Sudamérica se están talando grandes cantidades de bosques y selvas para sembrar soja, trigo, arroz y maíz, cuatro granos que se usan mayormente para alimentar el ganado de engorde. Lo peor de todo es que la demanda de carne está aumentando. El Fondo de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) proyecta que habrá un incremento de un 76% hasta 2050. “Se consumirá más carne que nunca en la historia, y pagaremos un precio ambiental y humano, a menos que se haga un cambio”, asegura ONU Medio Ambiente.

El precio de la carne

“Necesitamos ser realistas. Cortar la carne de la dieta por completo no es una opción para muchas personas”, reflexiona James Lomax, oficial de gestión de programas de sistemas alimentarios sostenibles de la agencia.

 

Para el experto, la producción ganadera a gran escala es un negocio que genera mucho trabajo en zonas rurales a familias de bajos recursos. Pero sí recomienda a las personas analizar la fuente de donde provienen sus productos cárnicos: las granjas pequeñas, familiares y con un poco más de consciencia ambiental tienen una huella un poco más pequeña en el medio ambiente.

“En el núcleo del problema ambiental está en la forma en que se produce la carne y, de manera crucial, se consume. Debemos explorar formas de lograr un equilibrio ecológico. Reducir el consumo intensivo de carne producida industrialmente es bueno para todos y para el planeta”, aseguró.

ONU Medio Ambiente señala que la carne roja debe ser criada de manera más sostenible o ser remplazada más a menudo por el pollo.

Recientemente la compañía “Impossible Foods Beyond Meat”, recibió el premio de Campeones de la Tierra de la ONU por su investigación para reducir los componentes básicos de la carne a proteínas, grasas, agua y minerales, recreando la carne completamente con plantas, a una fracción del costo para el medio ambiente.

El estudio apoyado por la Universidad de Michigan encontró que con el agua que se necesita para producir 312 hamburguesas de carne roja, se pueden producir 60.937“Beyond Burgers”.

 

 

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