AFECTACIÓN

Contaminación sónica de la actividad humana afecta la vida silvestre

El ruido generado por la actividad de los humanos tiene un impacto negativo en la salud y el desarrollo evolutivo de ciertas especies.

Foto: Torrey Wiley
Foto: Torrey Wiley

Un importante estudio publicado a principios de este año, mostró algo increíble al observar 492 áreas protegidas en los EE.UU. En dicho estudio los investigadores encontraron que el 62% de los parques, áreas silvestres y espacios verdes eran dos veces más ruidosos de lo que deberían ser y alrededor del 21% fue 10 veces más escandaloso.

El ruido no solo es molesto: la exposición crónica al tráfico, a los aparatos electrógenos y a los aviones puede tener consecuencias negativas para la vida silvestre. Investigadores como Nathan Kliest están tratando de entender exactamente cómo todo ese ruido afecta a los animales. Kliest, anteriormente especialista de la Universidad de Colorado en Boulder y ahora en SUNY Brockport, investigó recientemente el impacto del ruido crónico en las aves del suroeste estadounidense.

Kleist y sus colegas encontraron que ya se estaba realizando un experimento semejante en la cuenca de San Juan del norte de Nuevo México. En esta zona hay pozos de extracción de gas e hidrocarburos. Mientras que algunos de los pozos funcionan más o menos silenciosamente, otros tienen compresores muy ruidosos que emiten un zumbido continuo en un rango que se superpone con la frecuencia de muchas vocalizaciones de aves.

En otro estudio previo, investigadores ya habían analizado cómo el ruido de estos compresores afecta a las aves, encontrando que el zumbido constante alteraba qué aves anidaban en el área cercana. Las especies tolerantes al ruido se movieron más cerca de los sitios, mientras que las especies más sensibles huyeron del área. Pero Kleist quería examinar los efectos fisiológicos de la contaminación acústica en las aves.

afectación a la salud de las aves

Él y su equipo construyó 240 cajas nido a mano y las colocó en 12 pares de pozos de gas en el área de administración de hábitat de Rattlesnake Canyon. Uno de cada dos sitios elegidos tenía un compresor emitiendo ruidos cerca, mientras que el otro estaba en otro lugar más silencioso. Luego, en el transcurso de tres años, monitoreó tres especies que anidaban en las cajas: el azulejo occidental, el azulejo de las montañas y el papamoscas gris. Kleist recolectó muestras de sangre de aves adultas y polluelos y evaluó el tamaño corporal y la longitud de las plumas de los polluelos en cada temporada de cría.

Los resultados, publicados en The Proceedings of the National Academy of Sciences , mostraron que los azulejos de las montañas evitaban las zonas ruidosas, y los papamoscas también mantenían su distancia, aunque eran un poco más tolerantes. Los azulejos occidentales, sin embargo, parecían estar bien con niveles de ruido incrementados y anidados en todos los sitios. Pero eso no quiere decir que no se vieron afectados. Los polluelos en áreas de alto ruido tenían un cuerpo más pequeño y un crecimiento de plumas reducido.

Entonces, ¿por qué un pájaro elige anidar en un área ruidosa? Los investigadores no están seguros aún, pero es posible que algunas aves se sientan atraídas por el ruido porque mantiene alejados a los depredadores y otras especies que compiten por los recursos, creando un nicho explotable. Si bien esto podría ser una ventaja evolutiva en circunstancias normales, podría ser una “trampa ecológica” cuando se trata de ruido generado por el hombre, lo que lleva a las aves a tomar decisiones perjudiciales.

 

 

 

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