Despertó de una pesadilla
Aguada retornó a Primera. Su pasó por Segunda de Ascenso duró solo una temporada luego de perder la categoría en un partido con Malvín en su propio estadio, colmado de varios hinchas que el pasado miércoles alentaron para que el equipo volviera, esos mismos que los habían perjudicado un año antes.
Aguada vuelve a Primera porque ganó el torneo desde la contratación de nuevos jugadores, desde el primer partido y con una conducción técnica a la cual los nuevos dirigentes le dieron la suficiente confianza para trabajar todo el año. Quienes integran la Comisión Directiva asumieron la responsabilidad recuperando gente que formó parte de grandes épocas de la institución, identificadas con la mística y las páginas interminables de gloria. Apostaron a aquellos que nacieron en el club, con toques extras pero cargados de esa clase y esa manera de jugar que solo identifican a los aguateros.
Aguada vuelve a Primera en el año que festejó 80 años de vida, desde Pesce a Montenegro, pasando por Di Corcia, Roberto Infante, Juan Pedro Bonino y con jugadores de la talla de Vitorio Cieslinkas, Washington Rodríguez, Héctor Ruiz, Eugenio Petit, Badano, Mario Viola, Jorge Garretano, Aldo Alles, Gabriel Waiter, Marcelo Capalbo, Tato López, Luis Pierri, Juan Rovira, Jorge De Pena, y un capítulo aparte para el gran Aníbal «Gaucho» Gardone. Una leyenda y un libro de consulta diario de todos los aguateros, que con su palabra sabia, medida, justa calmaba la ansiedad y la forma en que se debía proceder, que a pesar de no estar en vida habrá celebrado en otro lugar una nueva conquista de su «aguadita».
Aguada retorna a Primera y es como si todo les hubiese resultado ser una pesadilla, aunque en lo profundo de cada uno que se identifica con sus colores quizás al despertar le emerja una gran sonrisa que tendrá sus verdaderos motivos. Salud campeón!
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