Me hicieron ganar
Seis meses atrás cuando Gabriel Varela, José Luis Montenegro, Mario Romano y Eugenio Petit nos distinguieron con la elección, comenzó a rondar en nuestra mente cuál sería la mejor manera de llevar a Aguada a Primera División. A través del «Chato» Giménez, mi compañero inseparable, me fui rodeando del cariño y el calor de su gente. Los dos Carlitos, el gordo Daniel, Fede, Fabián, Fabricio, el loco Gonzalo, tuvieron mucho que ver. Me respetaron y me empujaron. No todo fue sencillo, la presión era grande. El reclutamiento era la clave de retornar como Aguada lo precisaba. Fiel a su gente, a su historia, aguerridos, humildes, respetuosos, no nos equivocamos. Fueron sacrificados y dignos. No les pesó la responsabilidad de ponerse tamaña camiseta. Fueron amateurs de espíritu y orgullosos estandartes de la mística de un club que no admite renuncios. A ellos, las gracias sin distingos porque me hicieron ganar. Nuestros compañeros, Jaime, Aníbal, Gonzalo, Ruoco, los médicos, Mario Viola (casi nada) y Fernando Castro que nos aguantaron y con ellos, con la camiseta de Aguada en la piel. A la gente nunca le pedimos nada, pero nos dieron todo. Nos paralizaron en la segunda final, nos dejaron sin aliento hasta que nos repusimos. El recibimiento inolvidable, el aliento inclaudicable, la fiesta que dieron será imposible olvidar, a los viejos, a los no tanto y a los más jóvenes solo les digo que esperamos haber sido dignos de ellos. La campaña quedará grabada en nuestro corazón para siempre donde estemos. Vi a Juan Pedro y Telma muy felices, yo también.
Compartí tu opinión con toda la comunidad